Ignacio

Publicado abril 29, 2008 por Jorge
Categorías: Cuba, Jovellanos, La Gravi

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Ignacio López Trelles nació en Sancti Spíritus en 1879, provincia de Las Villas.

Ignacio López Trelles (1879-1937). Fundadór de Laboratorios Gravi, S. A. Fue el creador de la Reina de las Cremas Dentales. Foto cortesía de familiares de Ignacio.

Se radicó en Jovellanos en 1902. Su esposa Angélica Muñoz le dió cuatro hijos y creó su amada familia. En 1927, en la Farmacia “La Central”, de su propiedad, ubicada en Martí #67, desarrolló la fómula de una pasta dental que tras experimentarla por algún tiempo comenzó a comercializarla con éxito, abriéndose paso en el mercado por su alta calidad y buen precio. Nace la Pasta Gravi, fruto del esfuerzo y la inteligencia de Ignacio y la participación de algunos de sus colaboradores.La prosperidad del pequeño negocio creció. En 1934, dispuestos otros locales, iniciaron la fabricación de perfumería. En 1936 instalaron la planta de jabón y adquirieron mejores equipos para continuar a mayor escala la producción de la pasta dental y otros artículos.

Utilizaron  modernos métodos de organización y dirección de la producción, las ventas, la publicidad comercial y el control financiero. Una de las más importantes medidas impulsadas y dirigidas personalmente por el Sr. Ignacio López Trelles y su principal asociado, el Sr. José Manuel Cubas Herrera, fueron las Convenciones Anuales de la Gravi, en las que directivos, empleados y agentes discutían los resultados alcanzados y los proyectos de mejoras y ampliación de la producción y de los sistemas de ventas y publicidad.

Desde Marzo de 1932 el pujante negocio se constituyó en una sociedad regular colectiva denominada “Compañía Farmacéutica Ignacio López”. Mas tarde, el 12 de Octubre de 1943 se transformó en sociedad anónima bajo el nombre de “Laboratorios Gravi, S. A.”.

La fructífera vida de Ignacio legó a los jovellanenses la altísima distinción que significó la Pasta Gravi; los numerosos empleos con decorosos salarios en esta industria estimularon el desarrollo de la localidad. Como modesto homenaje a su memoria, una de las calles de nuestro querido pueblo llevó su nombre por mucho tiempo y en la Alcalá o Máximo Gómez, en la casa que habitara con su familia, se puso una placa que lo recuerda. El impacto de La Gravi, en realidad, trascendió a todos los cubanos.

Hoy reafirmo mis palabras a  sus familiares cercanos cuando les dije que: “…la historia de nuestro pueblo y la de Cuba no podrán ser escritas sin hablar de La Gravi y sus fundadores, en especial de aquella farmacia donde se produjo por vez primera la famosa pasta dental y de su creador…”, y continuaba expresándoles…” Me uno a ustedes para destacar los esfuerzos y la personalidad de tan sobresaliente jovellanense, como lo fue y lo es, a pesar de su temprana y repentina muerte en 1937, diez años después de fundar y echar lo fuertes cimientos de La Gravi, del Sr. Ignacio López Trelles”.

Ignacio, espirituano de nacimiento y jovellanense para siempre, será recordado por un pueblo agradecido de su obra.

Nota: Gracias por la ayuda a Alina e Ignacio.

Galería de fotos

Desfile estudiantil el 28 de Enero de 1932 en homenaje al natalicio de José Martí. Se observa la farmacia “La Central” de I. Lopez y arriba un letrero con el nombre Gravi; estaba situada en Marti numero 67 , esquina a Daniel González, al lado de la línea de ferrocarril, en el centro del pueblo. Propiedad del doctor Ignacio López Trélles, donde creara la famosa Reina de las Cremas Dentales.
(Foto e información facilitada for familiares de Ignacio)

Integrantes de la Primera Convención Nacional de Directivos, Vendedores, Empleados y Agentes de los Productos Gravi, orgullo de Cuba, gloria de Jovellanos. Sentados, al centro Ignacio López Trélles y José Manuel Cubas Herrera. (Foto e información facilitada for familiares de Ignacio)

Calle Ignacio LopezCalle Ignacio López en Jovellanos. Sus límites en la calle José Cadenas y la línea Habana. Foto tomada desde la intersección con la calle Manuel Rubio, mirando al norte, hacia la línea Habana. Entre las familias que vivieron o aun habitan a lo largo de esta vía están la de Carmelina Hernandez, enfermera del hospital recordada por su eficiente y agradable trato a los pacientes, su esposo René, trabajador de La Gravi y sus hijos René y Renier, amigos de la infancia.

Esta es la Tarjeta de Presentación o Business Card que utilizara Osvaldo Valencia para su negocio de dar viajes a la Habana a finales de la década del 50 y principios del 60 del pasado siglo.

También residieron allí Osvaldo Valencia, dulcero, chofer de alquiler que daba viajes a La Habana y después chofer de la ambulancia, hombre trabajador y de buen corazón, junto a su esposa Cármen Gómez, hermana de mi madre y sus hijos Ileana, Idania y Osvaldo, queridos familiares. Otras personas echaron raíces en tan apreciado lugar de mi pueblo y me complace recordarlas con afecto.

Poster de La GraviPoster de La GraviCarteles comerciales de La Gravi.

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La calle Alcalá

Publicado febrero 12, 2008 por Jorge
Categorías: Alcalá, Cuba, España, Jovellanos, Madrid

Desde los tiempos coloniales mi pueblo recibió una fuerte influencia española que, aunque más débil, persiste. No sólo su nombre, muchas de sus calles, establecimientos y otros lugares fueron designados en homenaje, por alusión a su similitud o alegoría, a personalidades y sitios de significado especial para los “peninsulares”.

Una de las vías más importantes y concurridas de Jovellanos se llamó “Alcalá” por años y todavía hoy la recordamos de ese modo. Se podría pensar que esa palabra  proviene del castellano, mas es de origen árabe y quiere decir “pabellón de cama”  (mosquitero) o “el castillo”.

Es notoria la utilización de este vocablo para consagrar municipios, pueblos, plazas, calles y otras partes de España y varios países. Por ejemplo: Alcalá de Henares, famosa ciudad cuna de Cervantes y Patrimonio de la Humanidad, ubicada en los alrededores de Madrid; Alcalá, municipio del Valle del Cauca, en Colombia; Alcalá de Cagayán, municipio de las Filipinas.

Esa expresión también es apellido de distinguidas personalidades del pasado y el presente en diferentes naciones. Pero el hecho de que se escogiera para designar una calle en punto tan distante de la península ibérica,  además de los antecedentes señalados, se lo atribuyo al propósito de perpetuar el recuerdo en  tierra cubana de la “Calle de Alcalá”, una de las más antiguas, populosas y la más extensa de Madrid, la capital de España.

Ella nace en La Puerta del Sol y se prolonga hasta  los accesos al Aeropuerto Internacional de Barajas. En su trayecto y cercanías están las  Plazas de Cibeles, Roma y la de la Independencia, en esta última se levanta la célebre  Puerta de Alcalá. Se añaden los Museos Naval, del Ejército y los famosísimos  del Prado y  Thyssen Bornemisza, el Parque del Retiro, el Palacio de los Deportes y la Plaza de Toros Monumental, varias estaciones del Metro de Madrid y muchísimos lugares más de especial interés. De tan renombrada calle se han escrito crónicas, relatos, poesías y canciones que la inmortalizan.

La “Alcalá” jovellanense es más de diez  veces menor en longitud, su anchura más reducida y no cuenta con tan afamados lugares. Sin embargo, el enorme valor que atesoran cada una de sus cuadras, entrecalles y rincones sintetiza una parte importante de la vida y la obra de un pueblo, que valen tanto o más que las majestuosas plazas o museos, que las más colosales calles y avenidas.  Surgió en la etapa de conformación y crecimiento del caserío de “Bemba”, de la unión del Camino Real que lo atravesaba de este a oeste con el que conducía hacia el norte en dirección a “Cimarrones”(Carlos Rojas, querido territorio vecino). A partir de este punto se alinearon a ambos lados casas, comercios y otros pequeños negocios. En los años en que la localidad alcanzó la categoría de “villa” y se le otorgó su actual nombre, a este camino, convertido ya en próspera vía, se le concedió el de “Alcalá” en honor a su “madre o hermana mayor” madrileña.

Croquis de la calle Alcalá, Jovellanos, Cuba. Elaborado por el Autor para queridatierra.wordpress.com (Hacer click sobre la imagen para ampliarla).

Con el decursar del tiempo se afianzó su relevancia; entre sus edificaciones, algunas modernas para la época, se establecieron los órganos de gobierno y de orden público municipales, como el Ayuntamiento, sede de la Alcaldía, y la Jefatura de la Policía Nacional; también se radicaron las Oficinas de Correos y Telégrafos, de las Juntas de Educación y la Electoral, la Casa de los Veteranos de la Guerra de Independencia y la Oficina del Historiador de la Villa, los amplios locales de las sociedades Liceo y el Casino Español o Centro Gallego, la escuela pública intermedia “José Martí”, donde se impartía desde el kindergarten hasta sexto grado, la escuela privada “José de la Luz y Caballero”, en la que se estudiaba hasta el bachillerato, el Conservatorio de Música de Cuca y Chiquitica, la sede de la Iglesia Bautista, varios consultorios médicos y establecimientos comerciales de diverso tipo. Allí fue erigido el Hospital, la obra más importante emprendida en nuestro poblado por su altísimo valor social. Muy cerca se construyó el Acueducto.

Marcaban el final de la “Alcalá” las vías férreas del Ferrocarril Central. Estas fueron trasladadas hace años un poco más al norte, pero a unos pasos de su antigua ubicación continúan presentes el Molino Arrocero “Ignacia” y la subestación de electricidad, entidades situadas a orillas de la carretera que conduce a Carlos Rojas.

En la “Alcalá” abundan casas de vivienda, hogares de muchas familias, nuestra magnífica gente, su más valioso tesoro. Citaré apellidos y me disculpo por aquéllos que omita sin proponérmelo: Alba, Argaín, Ayoroa, Boloy, Brito, Cárdenas, Cayón, Curbelo, Fernández, Figueroa, Freire, García, Génova, Gómez, Hernández, Lamelas, Lima, López, Machado, Manzano, Marrero, Martínez, Mateo, Molero, Muñíz, Nodarse, Quintero, Reboredo, Reyes, Rodríguez, Santana, Tenreiro, Valdés, Vallina, Vázquez, Vilabrille y otros. Sin lisonjas afirmo que en su inmensa mayoría fueron y son personas decentes, trabajadoras, de elevadas cualidades morales, cívicas, religiosas, practicantes del amor al prójimo y el respeto al derecho ajeno, buenos vecinos; no dudo que como en todo rebaño existiera alguna “oveja negra”, yo no la conocí. Entre los que habitaron o aún viven en esa calle no escasearon los que se han destacado de manera especial por su sobresaliente aporte a la vida de mi pueblo, como el Doctor Ignacio López Trélles, fundador de “La Gravi”, el Doctor Calixto Machado Saragoza, uno de nuestros insignes médicos y muchos más. Todos merecen respeto, gratitud y ser recordados. 

Espacios memorables están muy cerca de la “Alcalá”, como el pequeño parque en honor al patriota José Cadenas, en calle de igual nombre, coterráneo que cayera en combate por la libertad en las cercanías de su pueblo durante la Guerra de Independencia. En este sitio se levanta un busto con la figura de José Martí, notorio tributo al Apóstol. Con el concurso de la ciudadanía que ayudó a financiar el proyecto, en otro punto no muy distante se edificó un parque de mayores proporciones  dotado de hermosa estatua de mármol con su pedestal que glorifica el nombre, la memoria y la estampa del jovellanense de singular entereza Domingo Mujica y Carratalá, el primer patriota cubano fusilado por los españoles en la Guerra de Independencia.

Esta es mi Calle “Alcalá”, en Jovellanos, provincia de Matanzas, Cuba; la “hija legítima” o “hermana de sangre” de la famosa española, cual no por pequeña y humilde es menos grandiosa.

En próximo artículo continuaré contándoles de la “Alcalá”.  Vea  en este Blog:  La Avenida 10

Galería de fotos (todas de relativa actualidad)

Parque Jose CadenasParque “José Cadenas” visto desde la acera del “Liceo” . Nótese detrás de la segunda luminaria el busto a nuestro Apóstol.  Desaparecieron los árboles que existían en cada vértice de su forma triangular, la rueda dentada del centro y el rosal que rodeaba la excelsa figura del Maestro. A la izquierda se observa una pared lateral de la vivienda que habitara con su familia nuestro eminente Doctor Gabriel Ferrer. Le sigue la de los Alpízar. El autor, junto a sus padres y hermanos, vivió en humilde casa de madera en esa cuadra al lado de nuestros apreciados vecinos: la viejita Rosa, “Nanita”(una de sus hijas) y “Lalo”(esposo de Nanita), junto a Caruca, Pancho y Solangel, sus hijos, amigos de la infancia, quienes residían en la casa contigua, en la misma esquina. También fue nuestro vecino inmediato el estimado Alfredo Arozarena, compañero de mi padre en “La Gravi”.

Hospital de JovellanosEl Hospital Civil de Jovellanos visto desde la acera  frente a la casa de los Lamelas, lado opuesto a la vivienda de los Boloy. En la actualidad esas instalaciones médicas se extienden por casi toda la “manzana” que ocuparan la Jefatura de la Policía, el Centro de Veteranos, las Juntas de Educación y Electoral y las áreas de Sanidad. Vale decir que algunos de los organismos desplazados ocupan mejores y más amplios locales  y otros han desaparecido. El jeep que se observa encima de la acera es el vehículo que se utilizaba como ambulancia. Lo que fuera la bodega de Roberto Boloy, en esa misma esquina, hace mucho dejó de existir.

Estatua de Domingo Mujica

En primer plano la Estatua de Domingo Mujica y Carratalá en el parque del mismo nombre, nuestro “Parque Grande”. Es evidente la necesidad de restaurar tan importante y querido monumento. Detrás se pueden ver: a la izquierda, arriba, el local  de la Logia Caballeros de la Luz ( perdón si esta no es su denominación), debajo existe un Policlínico Dental, inmediatamente detrás de la estatua hay un edificio de apartamentos, seguidamente una casa de dos plantas. En la de arriba vivió con su familia el señor Orlando Fernández, amigo de mi padre, quien también laboró en “La Gravi”. En la foto se observa parcialmente la glorieta.

El Bar Jovellanos

Publicado diciembre 15, 2007 por Jorge
Categorías: Cuba, Jovellanos

Hay lugares que recordamos, algunos ya no existen, otros perdieron su significado, encanto y esplendor o fueron transformados para ser completamente diferentes. El inexorable paso del tiempo y los cambios revolucionarios dejan sombría huella sobre muchos de ellos, para verlos nuevamente sólo imaginarlos con las naturales distorsiones de la memoria y la nostalgia .

Ubicacion Bar Jovellanos.Uno de estos sitios es el Bar Jovellanos, corazón y centro comercial primordial del pueblo del cual tomó su nombre. Situado en la intersección de las Calles Real y Alcalá, su parte frontal mira al sur, a la Real, la vía más importante de la localidad; por el este la Ferretería Casa  Arango; al oeste la mencionada Alcalá, segunda vía en importancia; al fondo, es decir, al norte, casas particulares.

En aquel tiempo el Bar Jovellanos funcionaba como Restaurante-Bar-Hotel-Cafetería; prestaba servicios las 24 horas del día y sirvió de estación o terminal de ómnibus a importantes líneas interprovinciales o nacionales como la Santiago – Habana, La Flecha de Oro, Omnibus Menéndez, Playa  Azul, y a la intermunicipal más significativa de nuestra provincia, Colón – Matanzas.

El area comercial permanecía iluminada y limpia, contaba con alargada barra dotada de altas banquetas circulares adosadas al piso, un salón con mesas y sillas y un reducido recinto dedicado a la atención de viajeros y la venta de boletines para abordar los ómnibus de las citadas líneas . En el piso superior disponía de pequeñas habitaciones. A un lado del área comercial tenía un llamativo Kiosco con la oferta de golosinas y otra mercadería, entre ella periódicos y revistas de circulación nacional y extranjeros. Especialmente recuerdo los entretenidos Muñequitos. En mi niñez me esforcé para reunir algunas monedas y comprar los de Tarzán, Supermán, El Pato Donald  y otros personajes.

Años después de que este centro dejara de existir a mis manos llegan fotos relativamente recientes del lugar. Al observarlas no puedo evitar la evocación del pasado.

Foto del Bar Jovellanos.La primera instantánea se produce desde la acera opuesta temprano en la mañana un día del 2003. Aquí se ve la triste figura de la edificación que fuera sede del Bar Jovellanos. En otros tiempos, si nos acercáramos al establecimiento veríamos a sus empleados esforzados por atender a la creciente clientela que llega a tomar café o deleitarse con el desayuno que allí se sirve; apreciaríamos mejor el temprano movimiento de los jovellanenses por el amplio portal camino a sus trabajos, escuelas y otros quehaceres o quizás el momento en que alguno de ellos se detiene a comprar El País, Prensa Libre o Excelsior, algunos de los periódicos acabados de llegar desde la capital de la nación, aún impregnados de tinta fresca…

Minutos más tarde  el fotógrafo da unos pasos por la misma acera, se poseciona frente a lo que antes fue la Ferretería Murillo y desde allí dirige la cámara al mismo punto. Nos ofrece una segunda vista del depauperado inmueble y una imagen de los carretones tirados por caballos, principal medio de transportación de las personas en la actualidad y varios bicicleteros, señales inequívocas de la  animación del tránsito en la principal arteria del pueblo.

Foto del Bar Jovellanos.En rápida mirada al pasado la convicción de que en otros tiempos una foto similar reflejaría un edificio mucho mejor cuidado y la impresionante figura de un ómnibus especial SANTIAGO – HABANA, prodigio de la industria automotriz de la época; enorme, cómodo, poderoso, con sus grandes ventanillas de cristal herméticamente cerradas y densamente empañadas por la combinación de su refrigerado aire acondicionado y la fuerte humedad exterior del amanecer, que al llegar desde Colón a su terminal en nuestra localidad tras su recorrido por la Carretera Central, está junto a la acera. Bajan pasajeros y tripulación para disfrutar también del desayuno y recojer viajeros con destino a las ciudades de Matanzas y La Habana, sus dos próximas y últimas paradas…

El Bar Jovellanos fue punto de encuentro y despedidas, de conversación e intercambio de opiniones mientras se degustaba un sabroso café o una cerveza helada, de disfrutar de un sandwich o una medianoche muy bien preparados, de saborear los exquisitos platos de su virtuosa cocina servidos en mesas de manteles y servilletas de blancura inmaculada; sus trabajadores hacían gala de buena presencia, amables y profesionales al brindar al público una esmerada atención que incitaba repetir la visita.

El Bar Jovellanos fue uno de los lugares más frecuentados y estimados de mi pueblo. Allí no sólo acudían sus muy variados clientes y viajeros, sino las innumerables personas que por diferentes motivos transitaban a diario, sobre todo los sábados y domingos, por su amplio portal de fuertes y arqueadas columnas y sus bien construidas aceras .

En Real y Alcalá, o mejor, José Martí y Máximo Gómez, insignes nombres gloriosos que en su momento tuvieron esas calles, queridísima esquina de mi pueblo, tenía su sede el Bar Jovellanos, preciosa joya que hace mucho dejó de existir aunque permanezca aún en pie su maltratada edificación. En el futuro tendremos uno mejor.

Laboratorios Gravi, S. A.

Publicado noviembre 14, 2007 por Jorge
Categorías: Cuba, Jovellanos, La Gravi

Una próspera empresa de patrimonio nacional floreció en Jovellanos, provincia de Matanzas, Cuba. Sus notables éxitos la convirtieron no sólo en orgullo local sino en el de todos los cubanos. “Laboratorios Gravi, S. A.”, nombre oficial, llevó sus productos de primerísima calidad a todo el país hasta alcanzar la preferencia de los consumidores en fuerte competencia con similares de “Crusellas” y “Sabatés”, firmas adquiridas por importantes  capitales norteamericanos.

Pasta dental, jabón de lavar y de baño, desodorantes, polvos y perfumería formaban parte de la producción de esta cubanísima y jovellanense industria; sus instalaciones, todas dentro del pueblo y relativamente cercanas entre sí, tenían por base la “Jabonería”, con la mayor cantidad de trabajadores y volumen de maquinaria. Fragmento de un plano de Jovellanos elaborado por el autor.Situada en la calle “Daniel González”, entre “José Cadenas” y “Carlos Rojas” esta fábrica  ocupaba  unos  20 mil metros cuadrados. En su extenso patio albergaba grandes tanques y tuberias para almacenar y trasegar las  materias primas y vías férreas  con acceso a la Estación de Ferrocarriles de Jovellanos, facilitando la recepción  de materiales  y el traslado y distribución de la fecunda labor de sus obreros, los afamados jabones  “RINA” (de lavar) y “SUAVE” (de tocador o de baño). Según el horario fijado por sus directivos, un potente silbido llamaba a los trabajadores temprano en la mañana, al mediodía y al atardecer  para iniciar, recesar por almuerzo, reiniciar y concluir la jornada laboral. Tan popular y familiar sonido, puntual e inconfundible, llegaba hasta los últimos rincones del pueblo y establecía clara orientación a innumerables personas que lo tomaban de referencia en sus actividades cotidianas. 

En la calle “Enrique Villuendas”, una de las mas pequeñas por su largo y ancho,  muy cerca de la “Jabonería”, estaban  las demás instalaciones. Allí radicaban los locales para la confección de la renombrada pasta (“LA REINA DE LAS CREMAS DENTALES”), de los polvos, desodorantes y perfumería, cuyos procesos productivos esparcían una suave fragancia hacia toda la vía. También estaban los Laboratorios y la Oficina.

Mi padre fue trabajador de “La Gravi”. Dos de mis tíos compartieron esa suerte. En mi pueblo laborar en esa compañía se consideraba algo grande , porque generalmente eran puestos fijos  con niveles de salario que casi siempre superaban sus equivalentes en otros empleos. Fue noble característica de sus trabajadores la recaudación  de dinero entre ellos para ayudar a algún necesitado,  comprar juguetes y repartirlos entre niños pobres y realizar otras acciones benéficas o de caridad pública. Son numerosas las anécdotas acerca de actos tan generosos y sus  repercusiones en la población. Entre los participantes de esas iniciativas figuraron Orlando Fernández, Roberto Asso, Manuel Piedra, “Chichí” Génova, Armanda Curbelo, José González, Gilberto Gómez, los hermanos Diego y  Agapito Ramón y muchísimos más.

souvenir-internet.gif“La Gravi” fue marca preferida por la calidad y presentación de sus productos. Asimismo, sus principales y exitosos ejecutivos, los hermanos de apellido CUBAS, no descuidaron la atención a la publicidad comercial por Radio, Televisión y otros medios. Tengo presente a Consuelito Vidal, en los tiempos en que  convertida en sobresaliente estrella del mundo artístico y televisivo del país, anunciaba de manera convincente en la “pantalla chica” al Jabón “Rina”, y a la destacada y bella actriz Margarita Balboa hacer lo mismo con el Jabón “Suave”.  Fue personaje de la pasta “Gravi”, siendo apenas una tierna niña,  la popular cantante Luisa María Güel. La entrega de  modernas casas y otros bienes duraderos a quienes ligaran el “Venado de la Suerte” fue   otra importante actividad publicitaria de fuerte contenido social que impactó a los cubanos; no pocos fueron los afortunados.

Hace mucho la otrora pujante industria dejó de existir. “LABORATORIOS GRAVI, S. A.” fue convertido en los años iniciales de la llamada “Revolución”, “gracias a la Nacionalización”, en la Unidad # 3  de la Empresa Consolidada de Jabonería y Perfumería del Ministerio de Industrias de Cuba. Algunos de sus productos continuaron manufacturándose bajo otros nombres y cada vez a menor escala e inferior calidad. La pasta dental “PERLA”, los jabones “BATEY” y “NACAR” fueron quiméricos sustitutos de las creaciones “Gravi”, de cuyas instalaciones hoy no queda nada. Ello es parte de la “obra revolucionaria”.   Sin embargo, al extremo oeste de Jovellanos, en terreno ubicado en el vértice de las carreteras “Central” y la que va al poblado de Pedro Betancourt se construyó hace algún tiempo una factoría de la entidad nombrada “SUCHEL-CAMACHO” S.A., de capital “mixto” (Gobierno- Extranjeros), donde se elaboran productos de este género destinados mayormente a la exportación y a la venta en tiendas de altos precios en moneda equivalente al dollar. Conocedores de este lugar comentan que últimamente declina la calidad y cantidad de su producción.

Se afirma que existen  muestras de “La Gravi” en el “Museo de la Perfumería”, en la Habana Vieja, Ciudad de la Habana, Cuba. En Internet hay sitios que ofertan souvenirs relacionados con esta querida firma y en la página WEB de nuestro MUNICIPIO aparece el Directorio Telefónico del año 1958 con los números de teléfonos que tenían sus diferentes  locales. Puedo añadir que entre la ciudad de Santa Clara y el poblado de Santo Domingo,  antigua provincia de “Las Villas”, hoy “Villa Clara”, existe un asentamiento campesino conocido por el nombre de “Pasta Gravi”.

Todo esto, y el recuerdo, es lo que queda de aquella próspera empresa que fuera preciosa joya de mi pueblo y de mi país,  estupenda creación de nuestros padres, familiares y amigos. Es mi deseo, como lo es el de muchos, que en el futuro cercano resurja y brille aun más para satisfacción y orgullo de  Jovellanos y de  todos los cubanos. Repito la frase que alimentó y  sustenta las esperanzas de nuestro pueblo: “Hay que tener fé… que todo llega”.

Estas notas de agradecido homenaje a “La Gravi”, están acompañadas de valioso documento (copia) que a continuación les muestro:

DOCUMENTO HISTORICO DE “LABORATORIOS GRAVI, S. A.”

Acciones de La Gravi.

Esta es una de las ACCIONES (Documento Legal) que confirmaba la pertenencia a la Sociedad Anónima dueña de “LABORATORIOS GRAVI, S. A.” Es decir, quien comprara una de estas ACCIONES, formaba parte del grupo de propietarios de esta  Compañía. En el texto del documento se dice: 

Certificado No. 579 Por 12 Acciones Preferidas LABORATORIOS GRAVI, S. A. sociedad anónima de $4,000,000.00 de capital en moneda oficial sustentado por 30,000 ACCIONES PREFERIDAS y 10,000 ACCIONES COMUNES con un valor nominal de cien pesos cada una según resulta de la escritura número de orden (ilegible) de (ilegible) Julio de 1955 ante el notario Dr. Mario C. Miro y (ilegible) Laboratorios Gravi, S. A., reconoce a favor del Portador del presente certificado 12 acciones Preferidas de Cien Pesos cada una, completamente pagados y liberados, de los que forman el capital social de esta Compañía.
Este certificado ha sido emitido con arreglo a los Estatutos de esta sociedad, la que reconoce al portador todos los derechos consignados en las mismas, a cuyas prescripciones queda sometido; y corresponde a las acciones del No. 7.963 al 7.974 ambos inclusive.                                      

Jovellanos, 21 de Febrero de 1957

Presidente (indudablemente la firma de José Manuel Cubas, el conocido Presidente de esta  Compañía)
Tesorero (Idem)
Secretario (Ilegible).*

* Y entre las firmas del Tesorero y el Secretario, está el cuño oficial de la Compañía.

Para conocer quién fue el fundador de La Gravi, destacadísimo jovellanense, debe leer en este Blog:  IGNACIO. Además vea: Desde La Gravi, juguetes para los niños pobres; La Gravi en CARTELESLaboratorios Gravi en el corazón de mi pueblo; y Laboratorios gravi S. A.: insuperable cubanía.

Para entrar al BLOG puede hacerlo en:   queridatierra.wordpress.com

La salud en mi pueblo

Publicado octubre 27, 2007 por Jorge
Categorías: Cuba, Jovellanos, Medicina en Cuba

El Hospital General de Jovellanos, fundado en 1928. Foto Feb. 2009

El Hospital General de Jovellanos, fundado en 1928. Foto Feb. 2009

Desde las primeras décadas del pasado siglo Jovellanos contó con un moderno Hospital General, Dispensarios y otras instalaciones de salubridad para uso público. Tampoco faltaron las Clínicas y Consultorios Médicos privados y varias farmacias provistas de los más eficaces medicamentos de la época. Selecto y crecido el grupo de médicos, personal de enfermería, técnicos, auxiliares y de servicios que entregaron sus esfuerzos a prevenir y curar enfermedades, a edificar, mantener e higienizar los centros de salud o realizar otras funciones vinculadas con la sanidad. Imposible exponer la grandeza y los nombres de tantas personas que han hecho  y hacen por la salud de los jovellanenses.

Destacado médico mambí que por sus aguerridos y profesionales méritos alcanzó el grado de Coronel del Ejército Libertador, Antonio Esperón, natural de Jovellanos, fue uno de los precursores de la medicina moderna en el pueblo que le vió nacer y una de nuestras calles llevó su nombre por años aunque algunos la conocieran popularmente como la “Calle de la Aurora”.

En José Martí, entre Narciso López y Pozas, está la casa en que viviera el eminente y querido Dr. Miguel Bereau Viamontes. Esta es la tarja que nuestro pueblo le dedica con veneración y que aun permanece en ese lugar. Foto Feb. 2009

En José Martí, entre Narciso López y Pozas, está la casa en que viviera el eminente y querido Dr. Miguel Bereau Viamontes. Esta es la tarja que en nombre de nuestro pueblo, el Club de Leones le dedicó. La tarja permanece en ese lugar desde Septiembre de 1953. Foto Feb. 2009

Diversas anédotas escuché sobre el eminente médico, Doctor Miguel Bereau Viamontes, ejemplo excepcional en el afán de curar a los enfermos y de absoluto desinterés, especialmente con los más necesitados, a los que no cobraba o se negaba a aceptar pagos por sus inestimables servicios. En su honor y para orgullo de todos, una de las salas del Hospital de Jovellanos llevó su nombre y a pesar del tiempo transcurrido, pues  esta extraordinaria persona dejó de existir a fines de la década del 40, su obra permanece grabada en el corazón de mucha gente.

Guardo especial recuerdo de gratitud al Doctor Gabriel Ferrer, quien en su Clínica de la Calle Real asistió exitosamente a mi querida madre en el parto de su primogénito un frío día de Diciembre de 1947. Igual reconocimiento a la señora Antonia Faura de Azpeitia que la asistió en el alumbramiento de sus otros dos hijos, mis hermanos queridos, con idénticos resultados. Cómo olvidar a los Doctores José Edrosa González y Calixto Machado Saragoza, quienes cuidaron la salud de mi familia con alta profesionalidad, singulares muestras de sensibilidad humana y apasionada entrega a su labor.

Otros médicos y odontólogos que sirvieron a mi pueblo fueron los Doctores Pita, Hernández, Boada, Catá, Quintana, Cachón, Vega, Zanoletti y Beato, entre otros. Veneradas las eficientes y cariñosas enfermeras Carmelina Hernández e Irma Nodarse (Mimí), las que se desempeñaron con elevado dominio de sus funciones y una permanente dulce sonrisa en sus agraciados rostros. Siempre estaremos agradecidos de la enfermera Miriam Gómez; ella, aun fuera de servicio, curaba esmeradamente a mi hermano enfermo. Los técnicos de Rayos “X” José Ramón Gárate e Iván Nodarse ganaron el aprecio de los pacientes por meritorio trabajo. Reynaldo Gómez (Pipo), Mónico La’o y Osvaldo Valencia fueron excelentes choferes de la ambulancia de la localidad.

Trabajador de Limpieza de Calles en la República de Cuba. Foto tomada de Internet.

Trabajador de Limpieza de Calles del sistema de Sanidad Pública de la República de Cuba. Foto tomada de Internet.

 Conservo en la memoria con respeto y admiración las pintorescas estampas de los sencillos trabajadores que con sus carretones tirados por mulos y sus carritos de grandes ruedas, armados de sus palas y escobillones, recogían la basura y mantenían muy limpias las calles de mi pueblo.

Tenemos una sobresaliente figura de la Medicina, el neurólogo de renombre internacional, Doctor Calixto Machado Curbelo (Caqui), a quien le estimamos no sólo por sus conocimientos científicos, sino además, por la magnífica persona que es. Contamos también con el destacado Médico General, Doctor Nelson García Morales  que atiende a sus numerosos pacientes con dedicación, experiencia y sabiduria. Existen muchos más que hicieron y hacen por la salud de los jovellanenses.

Sonríe la fortuna y enaltece a mi natal Jovellanos su inapreciable historial, cual preciado tesoro, en el vital quehacer de la salud.

Ver en este Blog: “Honor a quien honor merece”. Para entrar al Blog puede hacerlo en: queridatierra.wordpress.com

Mis Maestros

Publicado octubre 27, 2007 por Jorge
Categorías: Cuba, Jovellanos, La Educación en Cuba

En el “JOVELLANOS SOCIAL CLUB”, pequeña publicación que se edita  con cierta frecuencia, conocí la escueta y triste nota acerca de la muerte de una maestra de mi pueblo. La noticia, aunque tardía, pues el hecho ocurrió años atrás, me recordó el tiempo en el que disfruté de su alto magisterio  y decidí, en honor a su memoria  y como modesto homenaje a  los maestros, contarles lo siguiente:

Afirmar que Jovellanos se destaca  por la calidad de su gente es hacer justicia  a la verdad. Desde los más humildes hasta los más pudientes, desde los mejor preparados hasta los que apenas alcanzaron alguna instrucción, hombres o mujeres, invariablemente el jovellanense ha dado muestras de su altísima valía  y talento. Esto se debe, entre otras razones, a la dedicación y al mérito, las más de las veces ignorado y no debidamente reconocido, de los maestros, quienes junto a nuestros padres ejercieron decisiva influencia no sólo en que aprendiéramos las primeras letras y la posterior adquisición de mayores conocimientos, sino además, en convertirnos en mejores personas, en ciudadanos dignos mediante su ejemplo y sus aleccionadoras llamadas de atención y sabios consejos lo mismo dentro que fuera de los salones de clases.

Fue la primera Escuela Secundaria Básica de Jovellanos y recibió el nombre de Coronel Cosme de la Torriente. Desde hace años es una Escuela Primaria. Foto Feb. 2009

Fue la primera Escuela Secundaria Básica de Jovellanos, con el nombre de Coronel Cosme de la Torriente. Desde hace años es una Escuela Primaria. Está en la calle Daniel González, frente al parque Domingo Mujica. Foto Feb. 2009

Cito con verdadera satisfacción a aquellos que en mi juventud, en las acogedoras aulas de la Escuela Secundaria Básica “Coronel Cosme de la Torriente” trasmitieran a sus alumnos  enseñanzas fundamentales  que al paso de casi media centuria muchos aún recordamos, como por ejemplo:

 – en la descomposición factorial, el binomio cuadrado perfecto con su fórmula de (a+b)2, resumido en su razonado y científico concepto de ser “el cuadrado del primero, más el duplo del primero por el segundo, más el cuadrado del segundo”, como lo argumentara en sus admirables disertaciones  y demostraciones en la pizarra la eficiente y cariñosa profesora de Matemáticas Juana Herminia Valdés;

– o cuando se nos describió el fenómeno físico de la dilatación de los cuerpos por el calor y su confirmación mediante el experimento en el aula con el “Anillo de Gravesande”, explicado de manera brillante por el ilustre profesor de Ciencias  Elovet Arroyo;

– de igual manera, las magistrales clases que sobre Español, nuestro entrañable idioma, recibíamos para adentrarnos en el mundo del verbo y sus más complicadas conjugaciones, el sujeto y el predicado en sus variadas formas y modos, la elaboración de párrafos y composiciones, la práctica de la lectura de temas diversos. Todo ello expuesto con la más exquisita pronunciación,  de manera diáfana y accesible a la comprensión de sus alumnos con suave voz y refinados ademanes, o con su clara y hermosa letra en la pizarra, por la excelente, afectuosa y atenta profesora Margarita Piedra.

El Título de Maestra de la Escuela Normal de Matanzas otorgado a la señora Grinalda Valdés Morales el 11 de Julio de 1947. Ella fue una de las excelentes y queridas maestras del Autor. Foto Feb. 2009

El Título de Maestra de la Escuela Normal de Matanzas otorgado a la señora Grinalda María Valdés Morales el 11 de Julio de 1947. Ella fue una de las excelentes y queridas maestras del Autor. Foto Feb. 2009

También fueron mis preceptores: en el Kindergarten, las hermanas Luz  María y Antonia Fernádez Vallina, conocidas en el pueblo cariñosamente por Cuca y Chiquitica; Adela González en primer grado; María Cobos en segundo; Zaydeé Martí en tercero; Cuca Torres en cuarto; Julia Curbelo en el quinto grado, quien además de maravillosa maestra, manifestaba especial calor maternal a sus alumnos; en sexto grado fue Grinalda Valdés. Puedo citar otras queridas profesoras, como Guillermina García, Carlotica Novoa, Carmen Ortíz y Esther Erazo. Mis padres recordaban con respeto y admiración los nombres de Hortensia Puñal y Lucila Plata, reconocidas educadoras. Son muchos más, perdón por no mencionarlos a todos.

A mis queridos maestros  los llevo en el recuerdo y en el corazón; la obra de tan valiosas personas perdura y no la borrará el tiempo, ellos hicieron una contribución esencial a la formación del saber y de las mejores cualidades de la gente de nuestro amado pueblo. Nos honra y llena de orgullo la larga lista de magníficos  maestros que como preciado tesoro colma de riquezas a mi natal Jovellanos. Esa larga lista continúa creciendo.

Mi Pueblo

Publicado octubre 21, 2007 por Jorge
Categorías: Asturias, Cuba, Jovellanos

Jovellanos está en el centro de la provincia de Matanzas, Cuba. Surgió de un caserío denominado Bemba. Su actual nombre se le otorgó en 1870 en honor a un ilustre hijo de España. Con el decursar de los años creció gracias a la inteligencia, laboriosidad, emprendedor espíritu de superación y a los altos valores morales, cívicos, patrióticos y religiosos de sus habitantes.

Obelisco de entrada y de bienvenida a Jovellanos

Obelisco de entrada y bienvenida a Jovellanos. Situado a la salida del pueblo en el entronque de Carretera Central y Carretera hacia Pedro Betancourt.

Jovellanos cuenta con la Carretera y el Ferrocarril Central, con la llamada “Autopista 8 Vías” (que pasa a unos 15 Kms. al sur y se llega a la misma a través de ”La Isabel”), y otras carreteras y vías férreas que  enlazan con diferentes pueblos y regiones. La playa de Varadero y La Laguna del Tesoro, significativos centros turísticos, están a pocos kilómetros al norte y al sur respectivamente. Se puede afirmar que Jovellanos es un importante nudo de comunicaciones terrestres del país y de la provincia, testimonio de algunas de las características de su privilegiada posición geográfica.

Zona de tierra fértil generosa en la producción de viandas, hortalizas, vegetales, granos y de mucha caña de azúcar, también favorece el desarrollo ganadero y es muy abundante en su manto freático ( agua subterránea).

La industria de maquinaria y fundición en apoyo a los Centrales Azucareros cobró inusitado auge junto a varias otras industrias y el comercio en general. Su economía estaba en ascenso. Se construyeron y mejoraron calles y caminos, el acueducto y diversas obras importantes como el Hospital, al que posteriormente se le hicieron ampliaciones. Diferentes instalaciones para la salud, cine, teatro y muchas más de caracter social y religioso no escasearon.

La educación, la cultura, el desarrollo intelectual y la salud de los jovellanenses descollaron continuamente en la actividad ciudadana. Maestros, médicos, intelectuales diversos, músicos y deportistas de relieve, algunos de ellos muy destacados ha dado mi pueblo, junto a tantísimas personas anónimas que desde las más sencillas y humildes labores han aportado y aportan a sus riquezas materiales, patrioticas, morales y espirituales.

Jovellanos es la cuna de Domingo Mujica y Carratala. Es el lugar donde hemos tenido el privilegio de nacer mis padres, mis hermanos y yo, y  muchos de mis familiares y amigos. Mi hijo, aunque nació en la ciudad de Matanzas, pasó sus dos primeros años allí, donde aprendió a hablar, a caminar y a sentir y disfrutar, junto a todos nosotros, del cariño y el amor a NUESTRA QUERIDA TIERRA.

De allí soy y de allí les contaré.