Extraordinaria fortuna (2)

Posted Noviembre 5, 2009 by Jorge
Categories: Jovellanos

Continuación de la Galería de Fotos.

Calle Estrada Palma. 1928

Jovellanos. La calle Estrada Palma en 1928. Aun no existe la Carretera Central. Foto tomada de Así era Matanzas.

La guajira 3

En la Carretera Central. Desde La Guajira hacia Jovellanos. Foto 2009

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Bajo el puente. Una mirada al este. Foto 2009.

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A la orilla de la Carretera Central hacia Coliseo, la Cafetería Caonao. Febrero 2009.

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El sólido entramado de columnas y vigas de mi puente. Foto 2009.

Extraordinaria fortuna

Posted Octubre 29, 2009 by Jorge
Categories: Jovellanos

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Los carros van por la Carretera Central en dirección a Coliseo. El fotógrafo apuntó la cámara desde el inicio de la carretera a Pedro Betancourt. Foto 2009.

La Carretera Central se construyó entre los años 1927 al 1931. Desde Pinar del Río hasta Santiago de Cuba tiene una longitud de 1139 kms. Se asienta sobre firme losa de hormigón cubierta de excelente mezcla asfáltica; cuenta con 536 puentes, 486 de hormigón armado, 15 de acero y 35 de otros tipos.

Esta grandiosa obra se ejecutó por la empresa norteamericana Warren Brothers Co. y la Compañía Cubana de Contratistas dirigida por el ingeniero cubano Manuel A. Coroalles, la cual realizó completamente su diseño. Con toda razón esta es una de las Siete Maravillas de la Ingeniería Civil de Cuba.[1]

La Carretera Central significó enorme adelanto para el desarrolo nacional; crecieron pueblos y ciudades, la indutria, la agricultura, el turismo; después de creada, nuestro país fue otro. Su calidad la confirman su uso contínuo por muchos años hasta nuestros días.

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En la Carretera Central. A dos kilómetros de Jovellanos en dircción a Perico. Foto 2009

Gracias a su privilegiada posición geográfica, por Jovellanos pasa la magnífica vía a todo lo largo del extremo sur de la localidad. Mi pueblo le debe mucho; desde su creación significó extraordinario impulso a su desarrollo en todos los ódenes al facilitar la transportación terrrestre hacia todo el país.

Calle Estrada Palma

Calle Estrada Palma, mirando desde San Lorenzo hacia Santa Isabel. Foto 2009

El segmento que pasa por la parte habitada del pueblo se convirtió en una de sus mejores calles y se le nombró Estrada Palma, merecido homenaje a Don Tomás, el primer presidente de la República, destacado patriota de las Guerras de Independencia de 1868 y 1895.

En esa calle, además de los ciudadanos que habitan las numerosas viviendas situadas a sus orillas, se asentaron diferentes comercios y manufacturas, entre ellos los garajes localizados en ambos extremos del pueblo; la Embotelladora Jovellanos; la fábrica de bloques de José Ramón García; bodegas como La Bataclana y la de Pablo Toscano; el establecimiento de la familia Lang con su gasolinera y la venta de víveres, cigarros, café al minuto y refrescos; la cafetería La Pachanga quelalcanzó cierta popularidad. También estaba el local de los Caballitos o Policía Motorizada.

Entrada al Batey La Guajira, donde nació mi querida madre.

Por la Carretera Central, a tres kilómetros de Jovellanos, está el Batey La Guajira, lugar donde nació mi querida madre en 1924. Foto 2009.

En las afueras, la planta de la estación de radio Circuito Nacional Cubano; algunos asentamientos campesinos o bateyes como San José, La Experimental y La Guajira, en esta última, en 1924, poco antes de comenzar la construcción de la grandiosa obra, nació mi madre querida.

Apostados en la Carretera Central, sobre todo en la salida hacia Coliseo, recuerdo a los vendedores que sostenían en sus manos ristras de las más hermosas mandarinas; las ofrecían con movimientos pendulares a los numerosos vehículos en tránsito por el lugar, muchos se detenían para comprar la sabrosa fruta. Siempre escuché que la cosechaban en el cercano Naranjal de los Fernández. 

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El puente o elevado cruza sobre la línea del ferrocarril que va hacia el Circuito Sur. Foto 2009

El punto constructivo más importante de esta carretera al pasar por mi pueblo es el puente o elevado que fue preciso levantar sobre el cruce del ferrocarril que conduce al Circuito Sur. Se extiende en arco por unos 400 metros, su luz se acerca a los 20 metros y sus extremos descansan al pie de las calles Narciso López por el oeste, y Cataneo por el este. El material empleado en su fabricación fue el hormigón armado.

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Nuestro puente; sus poderosascolumnas. Foto 2009.

Las sólidas columnas conforman poderosos cuartetos situados a unos 15 metros entre ellos para constituir el vigoroso sostén de toda la estructura cogida por numerosas vigas. La parte superior está rematada por consistentes barandas que por ambos lados acompañan su arqueada figura, segura protección a vehículos y peatones.

Algunas personas muy pobres vivieron bajo el puente acogidas al amparo de la monumental construcción, sitio considerado espacio público, en casuchas de desechos de cartón, tablas y pedazos de zinc.

Se dice que alguien se quitó la vida lanzándose desde la parte más alta del elevado y que personas con diferentes problemas en ocasiones amenazaban con imitar el gesto suicida.

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Hermosa imagen de nuesro puente desde el lugar que llaman la Plaza Roja. Foto 2009.

Pero lo cierto es que el puente o elevado de la Carretera Central en nuestro pueblo, diseño típico que podemos ver en otros puntos de esta vía a lo largo del país, afirmo, sin tener los conocimientos y la información técnica adecuados, es una maravilla de la ingeniería civil de todos los tiempos en nuestro Jovellanos.

A más de 75 años su estructura se mantiene firme, orgullosa. Es un símbolo que acompaña el recuerdo que profesamos los jovellanenses a nuestra querida tierra.

La Carretera Central es una extraordinaria fortuna para nuestro pueblo y mantiene su valor a pesar del castigo del tiempo y la falta de mantenimiento. ( Ver Galeria de Fotos)

[1] La Sociedad de Ingenieros Civiles Americanos escogió entre las más grandes y complejas construcciones modernas en diferentes épocas y países  las Siete Maravillas de la Ingeniería Civil, estas son: el Canal de Panamá, el Túnel del Canal de la Mancha (Francia-Gran Bretaña), Hidroeléctrica de Itaipú (Brasil-Paraguay), Torre de Televisión CN (Toronto, Canadá), Obras de Protección del Mar del Norte (Holanda), el edificio Empire State y el puente Golden Gate (ambos en los Estados Unidos).

Inspirados en esta iniciativa, la organización similar de Cuba, en 1997 seleccionó la Siete Maravillas de la ingeniería civil cubana como obras consideradas monumentales , únicas por su magnitud y las soluciones técnicas aplicadas, éstas son: el Acueducto de Albear, el Túnel del Alcantarillado de la Habana, la Carretera Central, el edificio Focsa, el Túnel de la Bahía de la Habana, el Puente de Bacunayagua y el Viaducto de La Farola (enlace terrestre entre Baracoa y Guantánamo)

GALERIA DE FOTOS CARRETERA CENTRAL

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En la Carretera Central. Carretón tirado por caballo en dirección a la salida para Coliseo. Se observa el entronque con la calle Pozas, muy cerca existió la Embotelladora Jovellanos. Foto 2009.

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En la Carretera Central. El garaje a la salida para Coliseo. En la actualidad se llama Oro Negro. Foto 2009.

Memorable rincón de mi pueblo

Posted Julio 3, 2009 by Jorge
Categories: Jovellanos

scan0005 Colón y San Ignacio fueron los nombres de dos calles de Jovellanos. El primero, en honor a Cristóbal Colón, el Gran Almirante, a quien debemos el descubrimiento del Nuevo Mundo. El segundo, en memoria de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús o Jesuítas, venerada figura de la Iglesia Católica. Personalidades históricas consagradas a la inmortalidad de la conciencia humana por hechos relevantes que datan poco más de cinco siglos.

Estos patronímicos representaron orgullo y dignidad para humildes calles de mi pueblo a las que hace algunos años despojaron de los mismos para identificarlas con números. Sin embargo, las recuerdo por sus únicos y verdaderos nombres.

Colón va de norte a sur por casi un kilómetro de largo y unos seis metros de ancho; atraviesa una buena parte de la localidad desde San Felipe o el punto en el que estuviera la línea del ferrocarril hasta finalizar en Santa Ana. San Ignacio es más pequeña, se prolonga de este a oeste a partir de su entronque con Esperón y concluye en San Lorenzo.

Lugar done existió la casa que habitara la familia de Manuel Gómez y Agueda Herrera. En la actualidad muestra imagen muy diferente. Foto Feb. 2009

Lugar donde existió la casa que habitara la familia de Manuel Gómez y Agueda Herrera. La imagen actual es muy diferente, pero el azul inmaculado del cielo de Jovellanos es el mismo. Foto Feb. 2009

Ambas corren perpendiculares. En su punto de encuentro dan vida a la esquina donde existió la vivienda que por años cobijó a la familia de prole numerosa que formaron Manuel Gómez y Agueda Herrera, mis abuelos maternos.

Fue una típica construcción de las primeras décadas de la pasada centuria con paredes de ladrillos unidos por mezcla de arcilla y arena y techo de alto puntal de madera cubierto de tejas. Tenía amplia sala, saleta, varias habitaciones, baño, cocina, alargado pasillo cementado cubierto por la propia techumbre de la casa, en parte del cual se situó el comedor; al final un patio no muy grande en uno de cuyos extremos se erigió un pequeño baño.

En esa casa, muy joven aún,  murió mi abuela Agueda. Junto al dolor por la irreparable pérdida, Lilia, mi adorada madre y su hermana mayor,  mi querida tía Blanca, enfrentaron los quehaceres domésticos y el cuidado y crianza de sus hermanos más pequeños; responsabilidades que cumplieron admirablemente.

En esa morada se realizó la boda de mis padres y años después  nacerían mis hermanos. Innumerables vivencias de nuestra infancia transcurrieron en ese sitio y sus alrededores, pues aunque después vivimos en otro lugar, una gran parte del tiempo la pasamos allí con mi abuelo, tías y tíos, en el entrañable calor familiar y el cariño que nos prodigaron.
En reiteradas ocasiones mi abuelo, en su camión o al volante de su Willys, nos paseaba por el pueblo. Disfruté el privilegio de sus atenciones al ser su primer nieto: más de una vez me llevó a Mordazo, poblado de la provincia de Las Villas donde tenía tierras en arriendo sembradas de arroz. Para él era un viaje de negocios, para mi el recorrido por la Carretera Central, lo acontecido durante el mismo, las ocurrencias por las guardarrayas y arrozales con sus canales anegados de agua y pasar la noche en un bohío en campo abierto, resultaron maravillosas excursiones. También le acompañé a Los Arabos donde él compraba paquetes de dulce de guayaba en cajitas de madera y otros productos en la fábrica de dulces en conservas de esa localidad, mercancías que en oportunidades le ayudé a distribuir por los establecimientos comerciales de Jovellanos.

Mis queridas tías Haydeé, Marta y Carmen recordaron en conversaciones conmigo, ya  siendo mayor, que cuando niño, para complacer mis deseos, me llevaron muchas veces hasta la línea del ferrocarril para ver pasar el tren y después exijía que me dibujaran en un papel “la locomotora, pero con alijo y todo”. 

Amplios badenes de Colón y San Ignacio, en muy mal estado en la actualidad. Foto Feb. 2009

Amplios badenes de Colón y San Ignacio en muy mal estado. En azul claro, muy diferente, donde habitara el señor Paulino Jiménez y su familia. Foto Feb. 2009

 
En ese pedazo de mi pueblo compartimos juegos y fantasías infantiles con los niños de la vecindad, entre ellos: Roberto, Omar, Chingo y su hermano Angelito, Tata, Santiago, José, Agustín y otros. Allí se jugaba mucho a las bolas o canicas en diferentes modalidades ( roli, chocolongokimbo y cuarto ). Nos gustaban en especial los días lluviosos, pues en los amplios badenes de las calles se formaban “ríos de fuerte corrientepor los cuales descalzos y muchas veces bajo el aguacero chapoteábamos y corríamos o echábamos a navegar barquitos de papel, de yagua o madera.

De izquierda a derecha las casas donde habitaron: los Morales; el sitio donde estuviera el parqueo de carrozas fúnebres, se aprecia la acera cortada por la rampa de acceso, lo convirtieron en casa de una familia; a continuación los Mantilla; los Fuentes-Azpeitia; los Gómez-Herrera.

De izquierda a derecha las casas donde habitaron: Emelina Morales y su familia; el sitio donde estuviera el parqueo de carrozas fúnebres ( se aprecia la acera cortada por la rampa de acceso ) lo convirtieron en casa de una familia; a continuación los Mantilla; los Fuentes-Azpeitia; y los Gómez-Herrera. Foto Feb. 2009

En Colón y San Ignacio habitaron numerosas familias y personas a las que recuerdo con cariño y afecto, entre ellas: Rafael Fuentes y Ana Azpeitia, con sus hijos Rafelito, Daysi y Nidia, vecinos inmediatos. Frente a la casa que ocupaban permanecia estacionada, cuando no estaba en funciones, la guagüita que daba viajes a Carlos Rojas. Muchas veces ví trabajar incansable a Rafael en la reparación de este vehículo con la ayuda de su hijo.

De izquierda a derecha: final de la casona de los Azpeitia; donde habitara la familia Bordabeheres-Súarez; los Morales; y el donde estuviera el parqueo de carrozas fúnebres que fueconvertido en vivienda.

De izquierda a derecha: final de la casona de las Azpeitia; los Bordabeheres-Suárez; los Morales; y donde estuviera el parqueo de carrozas fúnebres convertido en vivienda. Foto Feb. 2009

Muy cerca  la morada de Delio Bordabeheres y Benita Suárez con sus hijos Ileana y Roberto, mi amigo más cercano en aquellos tiempos. En el hogar de esta familia ví la televisión por primera vez y gracias a su generosidad, junto a otros muchachos del barrio, disfrutamos de los Muñequitos y de las aventuras de El Llanero Solitario.

También estaban los Mantilla, la familia de Emelina Morales y la de las  Azpeitia, entre ellas la venerada Antonia Faura de Azpeitia y también Guillermina Fernández Roldán. En la acera de enfrente los Leonard, con Armando e Icha y sus hijas Ediht y Luisa, esta última aun vive allí . Muy cerca  residía la familia de Paulino Jiménez y la de Los Moros (perdón por no recordar sus apellidos).

En las cercanías, por San Ignacio, el matrimonio de José y Fidelita, ella fue una de mis maestras de Artes Manuales; la familia de Pello y Zunilda; y la de Casteleiro. De otras personas no logro memorizar sus nombres y apellidos, pero las recuerdo con igual estimación.

En Martí y Colón existían las bodegas de Eriberto el chino y La Complaciente de Gaudelio Llerena, también el kiosco de Tingo, comercios a los que muchas veces acudí a realizar  “mandados”; al chino Eriberto le pedía la “contra” de caramelos de ” rompe quijá ” y que recuerde, en todas las ocasiones me complació.

En las proximidades está El Paseito con el Monumento en homenaje a las Madres y el busto del Lugarteniente General del Ejército Libertador, Mayor General Antonio Maceo Grajales, área de significado especial por lo que ambas  obras simbolizan. A unos pasos permanecen la que fuera Escuela #4  ”José Cadenas” y la Iglesia Metodista, la cual continúa siendo una de las más bonitas del pueblo; existieron otros comercios y casas de viviendas de personas a las que también aprecio.

Colón y San Ignacio y sus alrededores conforman el memorable rincón de mi pueblo, en el que junto a mis familiares queridos y en medio de la vecindad colmada de gente buena, vivimos días inolvidables.

 

GALERIA DE FOTOS

Por Colón hacia Maceo-Clemente Gómez. Se observa el costado de la casona de las Azpeitia y la bodega que aun en la actualidad, a pesar de que esté muy lejos de serlo, continúa llamándose La Complaciente

Por Colón hacia Martí- Maceo-Clemente Gómez. Se observa el costado de la casona de las Azpeitia y la bodega que aunque esté muy lejos de serlo, continúa llamándose La Complaciente. Foto Feb. 2009

A la derecha donde estuviera la casa que habitara Paulino Jiménez y su familia. Al final el color rosado indica la terminación de San Ignacio en Esperón. Foto Feb. 2009

A la derecha donde habitara Paulino Jiménez y su familia. Al final termina San Ignacio en Esperón. Foto Feb. 2009

Por San Ignacio hacia San Fernando-Santa Isabel

Por San Ignacio hacia San Fernando-Santa Isabel. A la izquierda, el lugar en que vivieran Los Moros. Foto Feb. 2009

A la derecha donde se ubicara el Kiosco de Tingo, es en la actualidad una casa de familia. Le sigue la parte frontal de la casona de las Azpeitia.

A la derecha estuvo el Kiosco de Tingo, en la actualidad es una casa de familia. Le sigue el frente de la casona de las Azpeitia. Foto Feb. 2009

La Gravi en CARTELES

Posted Junio 25, 2009 by Jorge
Categories: Jovellanos, La Gravi

En la Revista CATELES, La Habana, Junio 18 de 1933, página 49.

En la revista CARTELES, La Habana, Junio 18 de 1933, página 49.

Me prestaron un viejo ejemplar de la revista CARTELES que personas muy queridas guardan como valioso recuerdo. Ellos saben que me complace conocer todo lo cubano a lo largo del tiempo.

Esta publicación fue fundada en La Habana, Cuba, en Septiembre de 1919, en unos meses cumpliría 90 años  si en 1960 no hubiera sido clausurada. Estuvo entre las favoritas de nuestro país por la elegancia y buen gusto de sus artículos e ilustraciones. Desde 1927 se editó semanalmente al reclamo de su creciente aceptación y alcanzó amplia circulación nacional y en otras naciones, varias líneas aéreas la utilizaron para proporcionar entretenimiento y disfrute a sus pasajeros.

Algunas de las más importantes compañías cubanas y extranjeras la escogieron para realizar publicidad comercial a través de sus páginas.

Con sagacidad e inteligencia, La Gravi, desde los tiempos de su fundador, el Dr. Iganacio López Trelles,  utilizó todos los medios disponibles para mostrar al público su más acabado y excepcional producto. Ilustra esta afirmación la foto que encabeza este artículo  en la que se observa el anuncio de casi toda una página de la CARTELES del 18 de Junio de 1933, el ejemplar que me prestaron, el cual data de 76 años atrás.

Allí está el rostro de una bella joven de radiante sonrisa que exhibe una linda dentadura. El texto destaca tres palabras: CALIDAD MAXIMA y GRAVI. Argumenta de manera sencilla la probada calidad de esta pasta dental y enfatiza en su mejor precio. También invita a clientes nacionales y de otros países a obtener muestras gratis del producto.

El propio tubo de Pasta Gravi subraya: “Destruye los depósitos de sarro, tartaro o piedra y da a su dentadura blancura de perla sin dañar el esmalte. Empléese como dentrífico diariamente.” Y concluye: “Preparado en el laboratorio LA CENTRAL, Jovellanos, Cuba”.(Este laboratorio LA CENTRAL es la Farmacia del Dr. López Trelles de la cual se habla en este Blog en IGNACIO). Dato curioso: el nombre de mi querido pueblo aparece tres veces en el texto.

El anuncio podría catalogarse como un clásico de la publicidad comercial en la prensa escrita de aquellos años, porque contiene de manera concreta y directa los elementos necesarios para llamar la atención, movilizar el interés y convencer a los potenciales clientes. Este fue otro acierto de La Gravi.

Honor a quien honor merece

Posted Junio 17, 2009 by Jorge
Categories: Jovellanos

 

Doctor Calixto Machado Curbelo, orgullo de Jovellanos. Foto de CUBANEWS

Doctor Calixto Machado Curbelo. Foto tomada de CUBANEWS

Gracias a CUBA NEWS, en el día de hoy, 17 de Junio del año en curso, conocí una importante noticia que de inmediato comparto con ustedes:

“UN MEDICO CUBANO ES NOMBRADO COMO MIEMBRO DISTINGUIDO DE LA ACADEMIA AMERICANA DE NEUROLOGIA”, y tras este titular continúa la información:

“Nombrado Councilor de la AAN el Dr. Calixto Machado Curbelo.
En reunión efectuada el pasado mes de Abril, el Grupo de Nominación de la Academia Americana de Neurología (AAN, siglas en inglés) recomendó, y el Comité Ejecutivo aprobó, nombrar al Neurofisiólogo e investigador cubano Dr. Calixto Machado Curbelo para un segundo período consecutivo en la categoría de “Councilor de la AAN”, el investigador es el único hispano que ocupa tal posición”.

El texto en inglés  a continuación:

“Due to the councilor term ending for Dr. Machado and the opening of the Chair-Elect position, the Nomination Work Group discussed by email before the 2009 Annual Meeting to formulate a slate of candidate for those open positions. The Nominating Work Group was chaired by Henderson as past-chair of the Section, with appointed members section chair Drs. Lanska and Koehler. The Nomination Working Group recommended, and the Executive Committee    endorsed, the nominations of Dr. Machado for a second term as councilor and Dr. Roth for Chair-Elect”.

(Esta información fue tomada textual de CUBA NEWS, quien la envió como Comentario al artículo de este BLOG titulado La salud en mi pueblo).

Esta noticia nos proporciona gran alegría y satisfacción. El Dr. Calixto Machado Curbelo es una gloria de la Ciencia y de la Medicina de Cuba y un jovellanense que nos llena de orgullo a todos sus coterráneos.

Esta es la casa que por muchos años viviera la familia Machado-Curbelo. Al parecer está deshabitada. Foto Feb. 2009

Esta es la casa, situada en Alcalá, cerca de José Cadenas, en Jovellanos, en la que por muchos años viviera la familia Machado-Curbelo. Al parecer está deshabitada. Foto Feb. 2009

Sus padres, Julia Curbelo la maestra y Calixto Machado el médico, personas sobresalientes de nuestro pueblo, mostraron a lo largo de sus vidas  las mejores virtudes humanas y profesionales, en su hogar colmaron a sus hijos ( a Adita y a él) de atenciones y cariño y les inculcaron el afán de adentrarse en el mundo del conocimiento. Ada Julia y Caqui no sólo son verdaderos científicos de la Medicina, humanitaria profesión que continúa la familia, son mas que todo gente de bien, magníficas personas, sensibles y dispuestos a ayudar a los demás. No son alabanzas, conozco la obra de sus padres y la actuación de sus hijos; ellos son jovellanenses a todo dar !!!

Felicidades al Dr. Calixto Machado Curbelo, a su esposa  Jazmina y a las hijas de ambos, también a su hermana, la Dra. Ada Julia Machado Curbelo !!! 

Honor a quien honor merece!!!

Desde La Gravi: Juguetes para los niños pobres

Posted Abril 8, 2009 by Jorge
Categories: Jovellanos, La Gravi

 El “Día de los Reyes Magos” rememora la visita de las majestades del Oriente al venerado niño Jesús a poco  de su nacimiento. Tras la estrella que les indicara el camino a Belén fueron a rendirle homenaje y entregarle regalos.

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La fachada del inmueble que antaño albergara la Oficina de La Gravi en Jovellanos. Desde aquí salían los Reyes Magos para entregar juguetes a los niños pobres.

Foto de Febrero del 2009.

En Cuba y diversos países este hecho se convirtió en hermosa tradición. El 6 de Enero de cada año se ofrecen obsequios  a los niños en recordación del especial acontecimiento. Hay otras naciones en que ocurre de forma similar, pero se hace el día de Navidad y quien realiza la visita es Santa Claus.

Colmados de ilusión y fantasías, al acercarse la fecha, la inmensa mayoría de los chicos procuran mostrar el mejor comportamiento para merecer el regalo que anhelan. A muchos les acompaña la fortuna de recibir hasta más de uno, otros ninguno aunque sus conductas sean iguales o mejores a la de los anteriores.

Como es natural, tales obsequios  deben ser comprados por padres y familiares. Los más humildes no disponen de los recursos necesarios y quedan sus pequeños sin el merecido presente.

Sin embargo, siempre hay quienes están dispuestos a tender la mano a los que menos tienen. En mi pueblo, entre esas personas, siempre estuvieron en primera fila los trabajadores de “LABORATORIOS GRAVI, S. A.”, quienes nos legaron un destacado ejemplo de hacer el bien al cumplir una de las más caras ilusiones infantiles con la entrega de juguetes a los niños pobres el “Día de los Reyes Magos”.

Esta idea surgió entre los empleados de la Oficina de la querida firma, situada en  la calle Enrique Villuendas No 2,  en Jovellanos, provincia de Matanzas, Cuba.

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Diciembre de 1956. Foto de los empleados de la Oficina de La Gravi en Jovellanos. Están casi todos, falta “Chelín” y quizás alguno más. Protagonistas de hechos importantes, especialmente en hacer el bien. Son ellos:

Sentados, de izquierda a derecha: Ramón Quirantes, José H. Pérez, Alfredo Arozarena. Agachados: Antonio Génova, Orlando Díaz y José R. Vázquez.

Detrás en el mismo orden: Esther Sánchez, Esther Quintero, Reynold Rodríguez, Juana Rodrigo, Plácido Valdés, Reynaldo Montero, Roberto Asso, Armanda Curbelo, Aracelia Bidondo, Aida González, Servando Gutiérrez, Mario Montero y Mario Cubas.

Al final, en igual sentido: Leandro Lima, Rubén Vicente, Raúl Freire, Manuel Piedra, Ismael González, Bienvenido Morales, Arístides Menéndez, Marino Quirantes, Aníbal Valdés, Orlando Nodarse, Agapito Ramón, Arístides Brito, Romualdo Hernández, José M. Molero e Israel Dominguez.

La experiencia de varios de ellos durante la niñez al no recibir ni tener un juguete no dudo fuera la inspiración que les animara. Los objetos que utilizaban para jugar eran resultado de la necesidad y la inventiva: un aro metálico con un alambre grueso o una goma de carro vieja rodados a todo correr por calles y trillos; “trencitos” hechos con latas de sardinas vacías que despedían humo por la rudimentaria chimenea mediante un pedazo de estopa empapada en petróleo que ardía en el espacio de la “locomotora”; “carriolas” y “chivichanas” construidas con desechos de madera y  sus ruedas de cajas de bola en desuso; escopetas de chapas (tapas de botellas) muy peligrosas por el probable impacto en la cara; y otros “novedosos” artefactos.

 Paliativos que de alguna manera llenaban el vacío de tales carencias, en ocasiones estos objetos despertaron la admiración de quienes preferían intercambiar sus costosos juguetes con los propietarios de tales “inventos”.

Años después muchos de estos ingeniosos cachivaches se vieron obligados a “reinventar” los niños cubanos cuando por decreto gubernamental  se les quitó el “Día de los Reyes Magos” y se convirtió en una odisea conseguir algún juguete.

Aproximadamente en 1955 cobró vida la humanitaria iniciativa. Fue encabezada, entre otros, por: Rubén Vicente, José Manuel Molero, Plácido Valdés, Arístides Brito, Reynaldo Montero, Esther Quintero, Armanda Curbelo, Aracelia Bidondo, Ramón Quirantes, Humberto Vidal, Manuel Piedra, Roberto Asso, Ismael González, Juana Rodrigo y Agapito Ramón, promotor de esta gesta.

Fueron secundados por la generalidad de los trabajadores de la Compañía con aportes monetarios de acuerdo a sus posibilidades y no pocos participaron en la preparación y entrega de los  juguetes. Sus ejecutivos además, brindaron facilidades a esta tarea que esencialmente se desarrolló en horario extralaboral y autorizaron la solicitud de ayuda a viajantes y abastecedores de la empresa, quienes acogieron calurosamente la idea y contribuyeron con recursos importantes. Otras personas también colaboraron.

Una vez en poseción del dinero recaudado, los organizadores analizaban las disponibilidades de las tiendas y almacenes de la capital del país que vendían juguetes modestos a los mejores precios en concordancia con la variedad de edades y sexos para establecer el mayor volumen y características de la probable compra.

De hecho era el pronóstico a partir del cual se efectuaba un censo con la participación de trabajadores de esta entidad. Visitaban barrios y lugares  humildes, incluso en zonas rurales, recopilando información de las familias necesitadas y los infantes que la componían. Con esos datos se establecía definitivamente cómo efectuar la operación y favorecer el mayor número posible.

En ómnibus o en el auto particular de alguno de los encargados de efectuar la transacción en las tiendas y almacenes previamente determinados, viajaban hasta la ciudad de La Habana a finales de Diciembre .  En los dos o tres primeros días de Enero se trasladaban a Jovellanos los artículos adquiridos; con tal propósito se aprovechaban los viajes de los camiones de la propia empresa que retornaban vacíos  después de llevar productos a la capital del país.

La directiva de la Sociedad Liceo de Jovellanos cedió varios de sus locales para almacenar, preparar y realizar la entrega. Se destacaron en el apoyo a esta meritoria actividad el presidente de la mencionada institución, señor Carlos López, hombre de buen corazón, y los señores Roger González y Manuel Cabrera.

Los organizadores  seleccionaban al personal que junto a ellos, en su tiempo de descanso, ejecutarían la clasificación y prepararían las jabas o paquetes por edades y sexos a fin de tenerlos listos oportunamente. Esta labor requirió trabajar más de una vez hasta altas horas de la noche y avanzada la madrugada.

Al atardecer del 5 de Enero comenzaba la distribución. Los padres y familiares de los niños previamente acreditados mediante una boleta o recibo emitido por los organizadores, acudían a recojer sus juguetes, marchándose del lugar regocijados, satisfechos, pues tenían garantizada la visita de los “Reyes”.

Pude presenciar a numerosos miembros de familias  muy humildes no censadas por diferentes motivos, que acudían con la  petición de incluir a sus hijos o sobrinos, pues también querían darles esa alegría. Mi padre y sus colaboradores los escuchaban, a varios pudieron complacer  “estirando” al máximo las disponibilidades. Cuando resultaba imposible, apenados, les explicaban pacientemente.

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En la Oficina. De pie Rubén Vicente, sentado Agapito Ramón. A la izquierda parte del rostro de Roberto Asso. Amigos, además de compañeros de trabajo. Conversan y ríen, comparten alguna jocosidad. Tiempos en que junto a muchos otros realizaban la repartición de juguetes a los niños pobres.

Junto a otros muchachos de mi edad me permitieron ayudar en la preparación y entrega de los preciados regalos… En respuesta al pedido desde la puerta del Liceo: “Para una niña de 6 años…”  buscaba la jaba en la hilera correspondiente y rápido la llevaba al encargado de entregarla, quien después de comprobar debidamente el documento, facilitaba el paquete a la persona indicada.

Esta inolvidable gesta se realizó durante algunos años hasta alcanzar en el último reparto de juguetes la cifra de dos mil quinientos niños que los recibieron en esa oportunidad. Muchos padres y familiares  recordarán agradecidos a los artífices de miles de sonrisas infantiles el “Día de los Reyes Magos”.

Soy uno de los especialmente agradecidos por razones semejantes. La aguda complicación de la situación política en el país a finales de la década de 1950 obligó a mi padre a permanecer largos meses alejado de su hogar y su trabajo. El 6 de Enero de 1958, durante la prolongada ausencia, sus compañeros de la Oficina dieron a sus hijos un magnífico “Día de los Reyes Magos”,  prodigándoles los mejores juguetes que jamás tuvieron.

Entre los hechos sobresalientes de la historia de nuestro querido pueblo,  la entrega de juguetes a los niños pobres permanecerá para siempre como hermosa obra fruto del noble y generoso corazón de “Laboratorios Gravi, S. A.”

 

Un comentario sobre la primera foto de este trabajo: Oculto bajo gruesa capa de pintura se aprecia el destacado relieve de uno de los dos tubos de la Pasta Dental Gravi que allí existieran. Fueron las réplicas aumentadas de aquellos que en los bajos de este mismo local se fabricaban. Se erguían en el emblemático lugar como símbolos orgullosos de la Reina de las Cremas Dentales. Afirman que este sitio alberga en la actualidad al  llamado Tribunal Municipal Popular.

El Primerísimo

Posted Diciembre 25, 2008 by Jorge
Categories: Jovellanos

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I

Esencial en la historia de mi pueblo el ejemplo de entereza y patriotismo de Domingo Mujica y Carratalá.
Desde temprana edad visité el parque que lleva su nombre, observé respetuoso la estatua que perpetúa su memoria y alguien dijo que era un patriota, pero entonces no comprendí su significado. En la escuela primaria y en las posteriores hablaron de los grandes hombres de nuestra historia, pero de él no dijeron una palabra.

Parque “Domingo Mujica Carratalá” visto desde la esquina de las calles Céspedes y Luz Caballero, Jovellanos, provincia de Matanzas, Cuba. (foto de 2003)

Parque “Domingo Mujica Carratalá” visto desde la esquina de las calles Céspedes y Luz Caballero, Jovellanos, provincia de Matanzas, Cuba. (foto de 2003)

De adolescente y en plena juventud recorrí el parque durante los tradicionales paseos dominicales o me senté en sus bancos bajo la sombra de sus flamboyanes acompañado de los estudiantes que esperábamos el timbre de entrada a clases en la contigua Escuela Secundaria. Conversábamos animadamente sin percatarnos de su cercanía… sin advertirlo entre nosotros.

Desde la puerta o la ventana de la casa que una vez habitara mi familia a la orilla del parque, siempre que miraba hacia el magnífico paisaje percibía su presencia.

Sin embargo, pertenezco a los que conocimos muy poco acerca del más insigne hijo de mi pueblo.

Pasó el tiempo. En mi caso, alejado de nuestra querida tierra creció la pena de no saber de él a ciencia cierta. El fervoroso deseo de encontrar información o alguien que me contara sobre Domingo se convirtió en inquietud apremiante.

Búsqué todo cuanto fue posible. Mucho me ayudó el reconfortante arraigo a mi pueblo, el privilegio de haber nacido allí y recordarlo con cariño… La imaginación me lleva por sus calles y rincones; reconozco sus casas y edificaciones, a mis familiares y amigos, a sus pobladores…

…Con asombro miro a mi alrededor y sin dudas… estoy en Jovellanos !!! …Una suave brisa se extiende por el parque.  Acomodado en uno de sus bancos contemplo el entrañable pedazo de mi tierra. Examino las figuras y rostros de mis coterráneos que pasan, algunos se acercan y me saludan afectuosos, les respondo de igual modo con la satisfacción de encontrarlos después de tanto tiempo.

Al despedir al último de ellos dirijo involuntarimente la mirada al sitio donde permanece hace 89 años la estatua de Domingo. Me llama la atención la silueta de una persona desconocida ataviada de inusual vestuario que aparece en esa direccción. Se aproxima con lento y firme andar… viene hacia mi. Mentalmente paso revista a sus rasgos y determino que nunca antes le he visto, pero su personalidad emana simpatía y confianza, en su sonrisa hay un destello familiar. Ya lo tengo al frente y me pongo de pie. Me mira fijamente y deja escuchar su viril voz.

- Es a mí a quien buscas, al que quieres conocer? – y tras breve pausa añadió con especial entonación en sus palabras – Soy Domingo Mujica y Carratalá. Siempre he estado muy cerca de tí y de todos los jovellanenses – concluye, extendiéndome su mano.

La sorpresa y la emoción me dejan sin habla. Vestía “chaqueta negra, chaleco y corbata del mismo color, pantalón de casimir claro, botines de becerro negros y camisa blanca”[1]. Elegante, aunque con la sencillez de la juventud de su época. Estrecho fuertemente su diestra y corresponde con similar energía.

- Claro… claro que sí, Domingo…es éste el honor más grande…encontrarme con usted ! – es lo único que puedo articular.

- Bueno, si vamos a conversar lo mejor es que me trates de “tú”. A fin de cuentas hoy eres mayor que yo, pues dejé de existir físicamente apenas un mes después de cumplir los 30 años – expresó jovialmente.

- Será como lo pides- respondo – aunque debo decirte que eres el orgullo de nuestro pueblo, una gloria de Cuba… te queremos, no te olvidamos ni te olvidaremos nunca. Es el sentir de toda nuestra gente y …- No pude concluir la frase, sorprendido y profundamente impresionado, en espontánea manifestación de admiración y regocijo le doy un fuerte abrazo.

Vi un brillo intenso en su mirada, sus ojos estaban humedecidos. Rompió el breve abrazo, se sentó en “mi” banco y con un gesto me invitó a que ocupara un espacio a su lado.

- Hablemos de lo principal, de Jovellanos, DE NUESTRA QUERIDA TIERRA, como bien le dices – y sin detenerse, contó lo siguiente:

-El pequeño poblado de Bemba creció impetuoso gracias a la pujante producción azucarera de sus numerosos ingenios y extensas plantaciones cañeras. En las fincas y haciendas situadas en sus alrededores se daba de todo en abundancia y fructificó la ganadería. Particular importancia cobró la fabricación de piezas y materiales para los ingenios en las pailerías y fundiciones. – hizo una pausa. Ordena sus ideas, pensé.

-En 1870, con su nuevo y definitivo nombre – continuó – Jovellanos tenía un aspecto similar al de otros pueblos matanceros. Sus calles casi a oscuras en la noche debido al escaso alumbrado público; viejas casas señoriales de enormes puertas y ventanas en las que se mantenían costumbres patriarcales, con esclavos domésticos, muchos de ellos transformados después en criados voluntarios de sus antiguos dueños.

- Le escuchaba con la máxima atención. En apretada síntesis describía al Jovellanos de fines del siglo XIX. Respiró profundo y prosiguió.

- Diferentes establecimientos comerciales proliferaron, entre ellos cafés y hoteles bien abastecidos; relucientes coches y algunas volantas

Una volanta. Carruaje utilizado para los paseos y visitas a lugares de interés en la campiña cubana

Una volanta. Carruaje utilizado para los paseos y visitas a lugares de interés en la campiña cubana

 utilizados en paseos por el pueblo o visitas a fincas o lugares de interés. Se realizaban peleas de gallos, paradas de “voluntarios”[2], funciones de circo, fiestas cívicas y religiosas, bailes en el Casino Español o en el Centro de Artesanos o algún guateque en fincas y bateyes. Pero tal escenario, en apariencias positivo y pintoresco, tenía un defecto fundamental, la falta de libertad, el abuso y el atropello de las autoridades y simpatizantes de la corona española. Vivíamos sometidos! – concluyó apasionado.

I I

Domingo Mujica y Carratalá nació en Jovellanos el 15 de Septiembre de 1865 en la casa que después ocupara la tienda de víveres “La Aurora”, situada en la esquina de Martí y Esperón, Real y Obispo sus nombres originales.

Casa Natal de Domingo Mujica. Su frente da a la calle Marti y su costado a la calle Esperón.

Casa Natal de Domingo Mujica. Su frente da a la calle Martí y su costado a la calle Esperón.

Fue el primogénito del matrimonio de Don Domingo Mujica y Orasio, natural de Guanabacoa y Doña Juana Carratalá de Sotolongo, oriunda de Macurijes, ambos de ascendencia española, quienes tuvieron dos hijos más, José y María.

Recibió el bautizo el 4 de Noviembre de 1865 en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Bemba y lo apadrinaron sus abuelos maternos.

Su hogar se distinguió como modelo de probidad e hidalguía, los padres enseñaron a sus hijos a sentir por la Patria. Su infancia trancurrió sin acontecimientos trascendentales. Asistió a la escuela del barrio y después a un colegio en la ciudad de Matanzas donde inició el bachillerato. La muerte de su padre le impidió continuar estudios.

Muy joven empezó a trabajar para ayudar a sostener a su madre y hermanos. Conoció diferentes oficios en establecimientos comerciales, fue tabaquero y también empleado de la casa de calderas y puntista de los ingenios La Diana y Unión de Fernandez.

Su interés por la lectura contribuyó a su extensa y sólida cultura histórico-literaria que le hicieron admirar los ideales y los hombres de la Gran Revolución Francesa. Era muy original en sus ideas y actos, su capacidad intelectual notable y profundas sus convicciones.

Fue un alegre y apuesto joven, decidido, simpático, pulcro y elegante, con una cerrada barba rubia, poblado bigote, estatura mas bien alta y francos ojos verdes que resaltaban en su trigueño rostro de correctas facciones.

Sus amigos, que compartieron o conocieron muchas de sus vivencias, señalan que Domingo nunca presumió de valentía ni mucho menos fue un pendenciero, era tranquilo y pacífico. Sin embargo, la arrogancia provocadora y las constantes humillaciones de los españoles y sus seguidores le forzaron muchas veces a enfrentarlos. Destacan entre otras las siguientes anécdotas:

- Una noche en el hotel “La Unión”, después de un baile en el Casino Español, entró al establecimiento Don Joaquín Pérez, uno de los dueños del Central “Soledad” y administrador del mismo. Recién llegado de España participó en el referido baile y alegando que se habían reido de él se expresó despectivo y colérico contra los cubanos. Domingo, que se encontraba en el lugar, no se pudo contener y le respondió con firmeza que él era uno de esos cubanos, no se burló de su persona y no le permitía que tratara a todos de esa manera. Se produjo una violenta discusión y Mujica se vió obligado a defenderse de la agresión del hacendado y los guardias armados que le acompañaban. De tal manera que concertó un duelo con el personaje, designándose los testigos o padrinos de ambas partes. Gracias a la intervención de varios amigos el incidente terminó amistosamente.

- En otra ocasión, en el mismo establecimiento, Domingo reaccionó de inmediato al escuchar frases ofensivas para Cuba que venían de un grupo de españoles intransigentes. No le importó el número de ellos, les salió al paso y les cerró la boca.

- Durante una lidia de gallos un “bravucón” peninsular de nombre Perico Macías empezó a molestarlo con palabras soeces. El individuo, con fama de matón se imponía a todos, pensó que con aquel joven sería igual, pero pronto comprendió su error al observar que Mujica no le temía, por lo que le pareció oportuno calmarse rápidamente.

Su caracter leal y expresivo, su amena conversación e intachable conducta le granjearon el respeto y aprecio de quienes le conocieron. De agradable presencia física, bailador excelente y enamorado de la belleza nunca le faltaron admiradoras que le mostraron interés y simpatía, pero siempre fue un caballero.

Conoció el amor en Limonar, poblado cercano. Quedó prendado de una encantadora chiquilla. Ella le correspondió y él hizo la petición oficial de noviazgo. Dos años de felices relaciones iban a culminar en matrimonio cuando estalló la Guerra por la Independencia en 1895.

Comprometido en el movimiento revolucionario, Mujica partió aplazando todos sus proyectos, el deber le llamaba y colocó el reclamo de la Patria por encima de los mas grandes afectos terrenales. La novia vió truncadas sus mas caras ilusiones, le llegaron las noticias de la sublevación de su prometido, de su apresamiento, de su brevísimo proceso y su condena …

III

Con la mirada perdida en un punto indefinido mantuvo un silencio prolongado. Buscaba en sus recuerdos lo más trascendente. Se esforzaba por legarnos en palabras lo tan preciado que nos entregara con su vida.

Me atreví a interrumpir el curso de sus pensamientos y le dije:

- El sólo hecho de que te mostraras ante mí habla de tu generosidad. Soy un humilde hijo de tu tierra, uno de tus hermanos y haré llegar a todos cuanto he conocido de tí. Es muy importante saber de tu participación en la lucha por la Independencia.

Me miró sonriente y reanudó su relato.

- Sé de tus afanes, por esa razón estoy aquí – prosiguió tras un profundo suspiro – Conocí el amor a la libertad desde pequeño. Mis padres nos inculcaron esas ideas, sentíamos muy profunda nuestra cubanía. La Guerra de los Diez Años trajo inquietudes y esperanzas, hubo lucha en esta región durante esa etapa, pero no llegó a ser lo suficientemente fuerte, las riquezas de España en Matanzas quedaron intactas. A pesar de ello no se dejó de conspirar y realizar algunas acciones. – se detiene un instante.

-Al finalizar 1894 y en las primeras semanas de 1895 – continúa – la situación era insostenible, el levantamiento era inminente. Según las indicaciones de José Martí se produjo simultáneo el 24 de Febrero en varias lugares del país. El fracaso de “Ibarra”[3] fue rudo golpe para la insurrección en Matanzas, pero no acabó con nuestros anhelos de libertad.

Yo trabajaba por entonces en el ingenio Unión de Fernández, estaba complicado en la actividad revolucionaria de la provincia, no pude evitar las sospechas de las autoridades españolas y decidí incorporarme a las filas del Ejército Libertador.-

- Para ese momento – le interumpo – ya te encontrabas bajo vigilancia? – la respuesta era obvia, pero la pregunta iba en su ayuda, necesitaba un respiro en su emotivo relato.

- Sí, sobre todo era muy vigilada mi casa en Real y Obispo, – prosiguió – esperaban el momento oportuno para detenerme. Enterado de ésto me reuní con varios conspiradores en la finca “Los Algarrobos de Almagro” y acordamos lanzarnos a la manigua tan pronto fuera posible. Necesitábamos algún armamento, cabalgaduras y otros medios. La mayoría prometió unírseme para un alzamiento en toda regla.

- Me encontré con Mariano Fondevilla[4], quien se identificaba con mis ideas y nos fuimos hacia La Habana. Allí, tras contactar con algunos conspiradores, decidimos marchar a Las Villas y unirnos a una fuerza insurgente. Encontramos la vía de hacer el recorrido sin serios tropiezos…Después de pasar Caibarién, Yaguajay y el central Narcisa llegamos a un sitio conocido por “Jobo Rosado”. En sus cercanías nos incorporamos como infantes a una partida mambí donde permanecimos un mes haciendo guardias avanzadas sin más arma que el machete. Al lugar llegó el coronel del Ejército Libertador Joaquín Castillo, mas tarde ascendido a general, quien nos integró a su Estado Mayor. Con sus tropas participé en los combates de San José y Seborucal. Ya los insurrectos se encontraban en los límites de Sagua y consideré conveniente volver a Jovellanos para encontrarme con los que me esperaban y buscar a los fracasados de Ibarra que quisieran formar parte de nuestro grupo.

Al llegar a este punto de su relato, le recordé:

- Domingo, para esa fecha, finales de Julio de 1895, los altos mandos del Ejército Libertador trabajaban intensamente sin dejar de combatir, en los preparativos de la Invasión a Occidente, zona del país en la que se encontraban los principales recursos militares y económicos de la Colonia. Además, en el caso de Matanzas su territorio eminentemente llano, cruzado en aquellos tiempos por 29 líneas de ferrocarril, facilitaban la movilidad del Ejército Español.

- Sí, es cierto. No pocos jefes y oficiales consideraron prematura y descabellada esta gestión. De todas formas fuimos autorizados por el Coronel Castillo a que pasáramos a la jurisdicción de Colón y sus alrededores a prestar servicios. Durante el viaje de regreso nos encontramos con otros jefes mambises que intentaron disuadirnos y afirmaron que en aquel momento nuestras intenciones eran una absurda temeridad.

- Por qué no escuchastes a esas personas experimentadas, conocedoras de la situación ? – le pregunté.

- En verdad fuí un soñador, subestimé sus acertados consejos. Pensaba seriamente que Jovellanos , Colón y otras poblaciones matanceras proporcionarían un respetable contingente de soldados y se fortalecería nuestra lucha.

Se detuvo, muy breve, y su relato fluyó con nuevos detalles.

- Para los primeros días de Agosto nuestro pequeño grupo acampó en el ingenio “Tajonera”, en los alrededores de Jovellanos. Muchos de los comprometidos a sumársenos no cumplieron su palabra. Sólo se incorporaron los jóvenes patriotas jovellanenses José Cadenas, Modesto Vega, Herminio Leyva, Leopoldo Fernández e Hilario López.

Pasamos por varias fincas del barrio “Realengo” y recibimos la buena noticia de que se nos unirían unos 30 hombres. Dejé al mando a Fondevilla para salir al encuentro del importante refuerzo. Regresé sólo, no encontré a nadie. En ese momento fuimos atacados por numerosas fuerzas españolas. Para desorientarlos decidimos caer sobre la guarnición de “El Roque”, donde ocupamos unas pocas armas.

Los españoles nos perseguían implacables. En la noche del 11 de Agosto, al pasar el callejón de la finca “La Juanita” fuimos sorprendidos por una guerrilla de voluntarios de Jovellanos y un grupo de la guardia civil que operaba en la zona. Nos dieron el “alto”. Entusiasmado y movido por su ardor patriótico, José Cadenas respondió: “Cuba Libre!”. Una de las balas de la cerrada descarga de fusilería con que fue acogida su viril respuesta le ocasionó la muerte. Este hijo de Jovellanos fue el primero que cayó en combate por la libertad en su propio terruño natal.

Guarda emotivo silencio al recordar a su compañero caído. Aproveché para decirle:

- De él también vivimos orgullosos; en su honor, una de nuestras calles llevó su nombre y hace algún tiempo lo sustituyeron por una designación numérica, decisión tomada contra el patriotismo jovellanense. Pero allí permanece el parquecito que aun se llama “José Cadenas”.

- Sí, conozco los hechos… tienes razón. – continuó su inestimable narración. – El sorpresivo combate nocturno dividió nuestro pequeño grupo, unos pocos quedaron conmigo. Nos dirigimos a la finca “La Campana” seguidos de numerosas fuerzas enemigas. Superados en número y armamento fuimos descubiertos y nos comenzaron a disparar desde el camino. Ordené a mis hombres abrirse paso y escapar de forma individual, no existía otra alternativa. Personalmente hice resistencia, pero fui apresado ese 12 de Agosto de 1895. Lo demás es conocido – concluyó.

IV

En las primeras horas de la noche del mismo día Mujica fue conducido a Jovellanos. Lo llevaron esposado por toda la calle Real. La población cubana mostró su emoción y dolor. Algunos españoles encendieron grandes antorchas con el fin de reconocer al patriota y humillarlo a su paso hacia el cuartel.

Al otro día, 13 de Agosto, lo trasladaron en tren con fuerte custodia a la ciudad de Matanzas. Lo internaron en el Castillo de San Severino, asignándole la celda número uno.

De inmediato se le instruyó proceso sumarísimo que de antemano estaba decidido. En nefasta coincidencia, el día anterior el General Arsenio Martínez Campos, Capitán General de la Isla en representación de la Corona española, dictó un bando condenando a la pena de muerte “a todo jefe o cabecilla insurrecto que fuera hecho prisionero”.

El 19 de Agosto el Consejo de Guerra que juzgó a Mujica lo condenó a muerte. La madre intercedió por la vida de su hijo ante Martínez Campos; incluso las principales autoridades del gobierno, políticas religiosas y de la prensa de Jovellanos también hicieron gestiones ante el mismo personaje para que le conmutaran la pena. Pero fue inútil, sólo obtuvieron una arrogante y criminal negativa.

Le permitieron al reo despedirse de sus familiares cercanos. Muy doloroso el postrer encuentro entre madre e hijo. Mujica escribió con pulso firme y clara letra tres cartas: una dirigida a su querida novia Lucía Alvarez, otra a su tía Manuela Carratalá y la última a su amigo el Doctor Antonio Esperón, médico de Jovellanos, más tarde coronel del Ejército Libertador.

Pocas horas antes del amanecer, Domingo recibió la inesperada visita del Fiscal de su causa, señor Nájera, quien le propuso el indulto a cambio de ponerse a las órdenes de España . Entonces se produjo entre ellos un diálogo visto, escuchado y mas tarde “divulgado literalmente con la palabras siguientes”[5]:

Mujica: Bueno, pero para contestarle a usted necesito antes que conteste a varias preguntas mías.

Fiscal: Diga usted.

Mujica: Si alguien le propusiera a Martínez Campos pasarse a las filas insurrectas que diría Martínez Campos?

Fiscal: Nadie es capaz de proponerle eso a Martínez Campos.

Mujica: Tiene usted mucha razón. Pero podrían escribirle proponiéndoselo.

Fiscal: (Sonriendo) Sí, sí, eso sí; pero estoy seguro que Martínez Campos rompería la carta y la tiraría al cesto.

Mujica: No había pensado en ello y veo que continua usted en la razón. Pero deseo saber que diría usted si viera , lo cual no es posible, al señor Martínez Campos peleando en las filas de Antonio Maceo…

Fiscal: Hombre ! Pues diría que se había vuelto loco!

Mujica: Pues yo le ruego encarecidamente que me deje a mí morir en mi juicio.

Esto último lo dijo Mujica con tal énfasis que hizo enmudecer al Fiscal, quien se levantó malhumorado y salió rápidamente.

El resto del tiempo lo pasó en capilla, escuchó dos misas, se confesó con uno de los sacerdotes y esperó el cumplimiento de su sentencia sereno, afable, sin que trasluciera signos de nerviosismo.

A las seis en punto de la mañana del 20 de Agosto de 1895 lo condujeron al lugar conocido como “tercera glorieta” o “última glorieta” del Paseo de Santa Cristina, abrazó a los sacerdotes que le acompañaron hasta allí, quedando frente al mar. Rogó que no vendaran sus ojos y dirijió una larga y profunda mirada al numeroso público que acudió a presenciar su ejecución.

Cumplido el brevísimo ritual de las órdenes al piquete de soldados, se escucharon los disparos y acabaron con su vida. Fue ejecutado por la espalda, como traidor a España. Se produjo el primer fusilamiento de un patriota cubano en la Guerra del 95.

Se afirma que sus restos mortales no pudieron ser trasladados al Panteón de los Mártires de la Independencia que en la ciudad de Matanzas se levantara en época republicana por no haber sido encontrados en el sitio que se aseguró habían sido enterrados.

El fusilamiento de Domingo conmocionó a la población matancera que además conocía del arresto de centenares de independentistas que también fueron confinados en el Castillo de San Severino. Días depués, en las columnas del muy custodiado edificio del Gobierno Militar Español en Matanzas, escrito apresuradamente con carbón, amaneció un soneto dedicado a Mujica por el poeta Bonifacio Byrne, que fue copiado y corrió de boca en boca por la ciudad y todo el país. Ese poema habla por si mismo y dice:

A Domingo Mujica

Murió de cara al mar aquel valiente,
bañado por la luz de la alborada,
noble, serena y firme la mirada,
tranquilo el corazón, alta la frente.

Cerca, la muchedumbre indiferente
para ver aquel crimen congregada;
mejor hubiera estado arrodillada,
que es la actitud que cuadra al impotente.

Murió de cara al mar, en hora impía,
y no rugió de rabia el oceano
ni en noche eterna convirtióse el día !

Murió con el valor de un espartano,
mientras la libertad le sonreía
señalándole el cielo con la mano!

En sus “Crónicas de la Guerra”, el general José Miró Argenter, Jefe del Estado Mayor de la Columna Invasora al mando del Lugarteniente General del Ejército Libertador, general Antonio Maceo Grajales, destaca en sus páginas como el fusilamiento de Domingo Mujica, junto a otros macabros hechos posteriores ejecutados por las fuerzas españolas, desacreditaron a Martínez Campos que se las daba de hidalgo y honorable caballero, quien días antes de la ejecución de Mujica declaró a un corresponsal del periódico neoyorquino “World”: “Yo no considero a los insurrectos como bandidos, ni me propongo tratarlos como si lo fueran. He dado órdenes para que los prisioneros sean tratados con benignidad y se cuide a los heridos insurrectos que caigan en poder de las tropas. Yo no mato a los insurrectos.”[6]

En 1898, cuando fueron evacuadas de Jovellanos las últimas fuerzas españolas y la población se lanzó a las calles jubilosa, algunos patriotas del pueblo buscaron a los peninsulares que habían humillado a Mujica cuando lo trajeron prisionero y los obligaron a gritar repetidas veces “Viva Cuba Libre!”, “Viva Domingo Mujica!”.

El 20 de Abril de 1899, el Generalísimo del Ejército Libertador Cubano Máximo Gómez Báez, en viaje hacia la capital del país desde su cuartel general en Las Villas, detuvo el tren en que hacía su recorrido en Jovellanos, en medio del pueblo, donde se cruzan la línea del ferrrocarril y la calle Real, Martí y Daniel González.

Un tren en medio del pueblo de Jovellanos. Detrás se puede ver la edificacación donde se encontraba “La Taberna”.Foto de 1899. Esta foto muestra  el mismo año, el lugar en que se produjo el encuentro del Generalisimo Máximo Gómez con la madre y la hermana de Domingo Mujica.

Un tren en medio del pueblo de Jovellanos. Detrás se puede ver la edificacación donde se encuentra “La Taberna”.Foto de 1899. Ella muestra el mismo año, el lugar en que se produjo el encuentro del Generalísimo Máximo Gómez con la madre y la hermana de Domingo Mujica.

Allí se entrevistó con la madre y la hermana del héroe, señora Juana Carratalá y señorita Maria Mujica. No existe constancia del diálogo que sostuvieron, pero no hay dudas de que el Jefe Supremo del Ejército Libertador expresó sus condolencias y su alta valoración acerca de la conducta patriótica y la entereza de Domingo a sus familiares más cercanos, y les brindó su aliento y consuelo.

Al constituirse la República, uno de los primeros acuerdos del Ayuntamiento de Jovellanos designó al parque situado cerca de la estación de ferrocarril con el nombre de Domingo Mujica Carratalá. En su honor muchos pueblos matanceros incluyendo la propia capital provincial designaron alguna de sus calles con su nombre.

El 10 de Octubre de 1919, querida fecha Patria, previa colecta pública que ayudó a sufragar los gastos, se inauguró el monumento construido en mármol dedicado al predilecto hijo de mi pueblo.

Monumento en honor a Domingo Mujica Carratalá, inaugurado el 10 de Octubre  de 1919 en el parque del mismo nombre en Jovellanos.

Monumento en honor a Domingo Mujica Carratalá, inaugurado el 10 de Octubre de 1919 en el parque del mismo nombre en Jovellanos.

A cada uno de los lados del pedestal tiene las siguientes inscripciones:

- “Por suscripción popular a iniciativa del probo ciudadano Manuel Rubio y Marca, Alcalde Municipal de esta Villa. Fue inaugurado este monumento el diez de octubre de mil novecientos diez y nueve.”- En este mismo lado hay una artística representación en bajo relieve del fusilamiento de Mujica.

- “De los mejores caístes el primero por la ley del destino. Tus enemigos de ayer te admiran hoy, honran y son amigos de tu patria”. “Manuel Rubio”

- “Domingo Mujica y Carratalá nació en Jovellanos el 15 de Septiembre de 1865. Fue fusilado en el Castillo de San Severino, en Matanzas, el 20 de Agosto de 1895.”

- En el otro lado (el último en la secuencia que aquí se expone) está grabado el immortal soneto dedicado a Domingo por el excepcional poeta matancero Bonifacio Byrne (consta en párrafos anteriores ).

Ojalá este hermoso monumento reciba las atenciones que require para que se mantenga similar al día en que por primera vez fue visto.

Por iniciativa del Club Rotario y del Dr. Ramiro Curbelo, estudioso de la vida del héroe, en su casa natal se colocó una tarja conmemorativa que expresa: “Aquí existió la casa donde nació Domingo Mujica Carratalá, primer mártir del 95. Devotamente el Club Rotario de Jovellanos, mayo 30 de 1937.” A partir de la década de 1940 esa casa se convirtió en la tienda de víveres “La Aurora”, cuyo dueño fue el señor Joaquín Lee. Posteriormente se afirma que es el “Museo Municipal” con el nombre de Domingo Mujica Carratalá.

V

La conversación prosiguió, no hubo pausas.

- Mira, Domingo, – le dije – lo demás es conocido por no muchas personas. Asimismo, la constancia documental de los hechos es poca y no está al alcance de todos. Lo narrado por tí y quienes te conocieron y estuvieron cerca de tí tienen un altisimo valor para los jovellanenses y todos los cubanos. No son alabanzas ni lisonjas, significas mucho para nosotros – finalicé la frase con evidente sinceridad.

- El tiempo ayuda a conocer el sabor y el signo de las cosas. Nunca me propuse ser lo que hoy represento para ustedes, fui uno más y me sigo sintiendo igual. Comprendo lo que dices y lo que te propones. -

- Puedes decirnos algo más ?, cualquier detalle es muy importante. -

- Bueno, los últimos días de mi existencia física en verdad fueron muy duros. Atravesar el pueblo prisionero de los españoles, el juicio sumarísimo; momentos muy difíciles. Despedirme de mi querida madre fue en extremo doloroso, me esforzé en pedirle resignación y fortaleza de espíritu pues la suerte ya estaba echada… Amaba la vida, estaba en la flor de la juventud, lleno de sueños y esperanzas… Me encomendé al Todopoderoso y mi consuelo fue pensar que moriría por una causa justa… Puedo asegurarte que “estaba en mi velorio y creía estar en el de un amigo “.[7] – acompañó esta frase final con una sonrisa.

Me impactaron sus últimas palabras. Nadie podría imaginar cómo se pudo sentir Domingo en circunstancias tan adversas – pensé – pero le creo, en los hechos mostró la extraordinaria fortaleza de su espíritu, su hombría y patriotismo. Comenzó nuevamente a hablar.

- Ya debo marcharme. Haz de estar satisfecho, estuve por un rato contigo y conversamos. Tienes para contar un poco de mí como querías. – se detuvo por un instante, abarcó con la mirada el amado entorno y añadió solemne:

-Llevo a mi pueblo en el alma, quiero a mis hermanos jovellanenses y siempre estoy y estaré de su lado…- elevando ligeramente la voz, en el mismo tono, subrayó – PERO DEL LADO EN QUE ESTEN LA RAZON Y LA JUSTICIA !

No me dió tiempo a nada más, se puso de pie y lo imité. Se inclinó hacia mí, vi de nuevo el intenso brillo de su mirada y su sonrisa. Nos abrazamos tan fuerte o más que al encontrarnos. Sin decir otra palabra me dió la espalda, se encaminó por el mismo rumbo en que lo ví venir y… desapareció al pie de su monumento…

…La suave brisa que se extiende por el parque cobra fuerza, se convierte en torbellino que estremece los árboles y me golpea el rostro… Una sacudida de mi cuerpo me despierta… Había quedado brevemente dormido mientras releía una vez más su biografía… Soñaba…

Hondamente impresionado por el insólito y emotivo encuentro, dije para mi como si lo gritara a toda voz: Gloria al mejor de los hijos de mi pueblo!!! … Domingo Mujica y Carratalá es y será siempre EL PRIMERISIMO DE LOS JOVELLANENSES !!!

Notas:

[1] Vestuario de Domingo Mujica momentos antes de su ejecución. Tomado de : “Datos biográficos sobre el primer mártir de la Guerra del 95” de la Dra. Delia Carrera Torres. Aprobado en el Cuarto Congreso Nacional de Historia celebrado en Santiago de Cuba del 8 al 12 de Octubre de 1945. Este valioso documento de la Historia de nuestro país fue localizado por el autor de DE NUESTRA QUERIDA TIERRA en la biblioteca de la Universidad de Miami, en “The Cuban Heritage Collection, Roberto C. Goizueta Pavillion”, donde en muy buen estado de conservación guardan primorosamente un ejemplar del mismo y me cedieron, cordiales y amables, una copia de tan preciado documento.

[2] “Voluntarios”. Denominación que se dió a la milicia armada compuesta de simpatizantes españoles que apoyaban sus operaciones militares y reprimían a los patriotas cubanos.

[3] “Ibarra”. Lugar en las cercanías de la ciudad de Matanzas escogido como uno de los puntos para el levantamiento general el 24 de Febrero de 1895. El fracaso se debió a que los españoles lograron apresar a algunos de los conspiradores, otros fueron dispersados y no fructificó el levantamiento.

[4]”Mariano Fondevilla”. Uno de los compañeros de Domingo Mujica en la conspiración e incorporación a las fuerzas insurrectas. Autor de la narración histórica “Domingo Mujica y sus compañeros”. Localizada por el autor de DE NUESTRA QUERIDA TIERRA con la ayuda de su amigo Juan Falcón en: Harvard University. Collection Development Department. Widener Library, HCL/ Fondevilla, Mariano. Domingo Mujica y sus compañeros. Jovellanos: Imp. “El Arte”, 1906.

[5] “Conversación entre Mujica y el fiscal Nájera. “Datos biográficos sobre el primer …” de la Dra. Delia Carrera Torres…

[6]”Crónicas de la Guerra” de José Miró Argenter. “Libro Cuarto. En Matanzas”. Tomado de “Digitized by Google”.

[7] Frase de Mujica. “Datos biográficos sobre el primer…” de la Dra. Delia Carrera Torres…

La Avenida 10

Posted Julio 1, 2008 by Jorge
Categories: Alcalá, Jovellanos

La calle Alcalá se extiende inclinada al noroeste por casi un kilómetro de largo y unos seis metros de ancho; disfrutó la atención de las autoridades y del “Comité Pro-Mejoras de Jovellanos”* por lo cual fue una de las mejor pavimentadas, de adecuados badenes y compactos contenes rematados por espaciosas aceras de concreto; los trabajadores de Sanidad Municipal la mantenían muy limpia; dispuso de alumbrado público y vecinos y dueños de establecimientos contribuyeron a  reforzar la iluminación  de varios tramos que lo requerían; ella fue la princesa de las calles de mi pueblo.

Vista del lugar en que nace la que fuera princesa de las calles de Jovellanos Vista del lugar en que nace la que fuera princesa de las calles de Jovellanos.

Construcciones sólidas, algunas con paredes de madera, piedras de canto o ladrillos unidos por argamasa de arcilla y arena con techos de tejas, otras de bloques y cemento con placa de concreto forman la criolla arquitectura de las casas y edificaciones que enriquecen el paisaje a ambos lados de la distinguida rúa, semejante al de otras de la propia villa y a muchas en las  poblaciones cubanas del interior del país. En la pasada década del 60 se erigieron varios pequeños edificios de apartamentos en los terrenos del “solar” que perteneciera al estimado señor Esteban Madan. La mayoría de todos los inmuebles son viviendas de familias; algunos albergaron instituciones administrativas, educativas, sociales y religiosas, consultorios médicos y de dentistas o centros comerciales  como la pollería de Holofernes, las bodegas de Posada, Sergio, Nengo, Boloy, Felito, Reynold, el kiosco de Delfín, las peluquerías de Lula y la de Lilia Cortés, las barberías de Brito y de Padrón, la tintorería de los “Gallegos” y la farmacia de López. Infinidad de ocasiones  hice “mandados” enviado por mis mayores o acudí a estos comercios por mi cuenta a comprar duro-fríos, quekes o panetelas borrachas.

intermedia 8 Puerta principal de la Escuela Pública Intermedia “José Martí”. A la derecha una ventana de la que fuera Escuela “José de la Luz y Caballero”

Parte de mi niñez y primeros años de juventud transcurrieron cerca de la Alcalá, paso obligado para asistir a la Escuela Pública Intermedia “José Martí” donde cursé la enseñanza primaria, obtuve conocimientos elementales , me inicié en el aprendizaje de nuestra historia y en el amor a la Patria. Mucho les debo a mis excelentes maestras a las que recuerdo agradecido. Allí, en varios Actos Cívicos, compartí el honor con otros alumnos al ser designados a portar o escoltar la Enseña Nacional junto al busto del Apóstol en el patio de la escuela. Bastante tiempo ha pasado y conservo fresco en la memoria el himno “A mi Bandera” que nos enseñó la profesora Alejandrina, el cual frecuentemente cantábamos:  / En su triángulo rojo una estrella / solitaria difunde su luz / cada día más pura y más bella / con su túnica blanca y azul /….. Allí hice mis primeros amigos y utilicé los puños en alguna pendencia a la salida del centro escolar; fui un buen alumno, pero no siempre me porté del todo bien, realmente no fui un santo. 

alcala-desde-acera-de-asso- Desde la acera de la casa que habitara Miguel Asso con su familia, frente al Hospital; mirando al sur de la Avenida 10

Como es natural, participé en las travesuras y entretenimientos infantiles de aquellos tiempos, gran parte de ellos en los alrededores o en la propia Alcalá. La pelota, el “tinguiliche”, las bolas, los trompos, los vaqueros o mejicanos, empinar “chiringas” o papalotes estuvieron entre las diversiones predilectas que compartí con René, Felipe, Emilio, Pancho, Pedro, Ernesto, Valentín, Raúl, Luis y otros. Mi querido hermano, varios años menor,  me seguía en esas andanzas. Junto a mis compañeros de juegos competimos con innumerables adultos cuando al escuchar el claxon contínuo de algún carro disparado a toda velocidad y sus faros encendidos en pleno día, o al percibir el alarmante sonido de la sirena de la ambulancia, nos lanzábamos a toda carrera para llegar al Hospital y curiosear acerca del herido o el enfermo que traían y de los hechos relacionados con el caso. Semejante propósito nos animó asimismo para acercarnos a la Jefatura de la Policía cuando ocurría algo extraordinario.

Sitio de interés fue el Liceo, sociedad que ofrecía entretenimientos y la posibilidad de practicar deportes a sus asociados y familiares, aunque a no pocas personas se les permitía participar gratuitamente de sus instalaciones y actividades gracias a la generosidad de la directiva. Edificación con vastos espacios para billar, dominó y otros juegos de mesa, sala para ver la televisión, salón de baile, amplio portal techado con grandes sillones, periódicos y revistas para los que gustaran leer y mantenerse informados; disponía también de alargada terraza con extenso patio, en su mayor parte cementado, que servía de magnífico terreno para jugar tennis, baloncesto, voleibol y  creo que hasta algún partido de sofball se efectuó allí.

El Liceo contó con un grupo de jóvenes que acudían casi a diario a practicar baloncesto hasta integrar un destacado elenco que representó a nuestro pueblo en torneos con equipos de diversas localidades; recuerdo entre ellos a Tulio, Pepe, Haroldo, Hugo, Sergio, Fernely, Tomasito, Perucho, Nelson y Ruly. Era frecuente ver a Mariano y “Chichí” Génova mostrar sus habilidades como tenistas. Concurridos y famosos los bailes, en especial los de las festividades navideñas amenizados por las mejores orquestas. Muchos eran asíduos a la television para deleitarse con La Taberna de Pedro, Mamacusa Alambrito, El Casino de la Alegría,  El Cabaret Regalías,  Aquí Todos Hacen de Todo, o la novela Martes y Miércoles de Amor Palmolive, programas de la Televisión Cubana que gozaron de reconocida popularidad con artistas de la talla de Gina Cabrera, Alberto González Rubio, Jesús Alvariño y otros. Fueron numerosas las personas que disfrutaron de este lugar y lo recordarán con agrado.

Cada año, durante los carnavales, los desfiles de carrozas y comparsas recorrían la Real, tomaban por la Alcalá y desde ahí hasta su entronque con José Cadenas y Enrique Junco. Algunas personas se disfrazaban y hacían reir al público que agolpado en aceras y esquinas se recreaba con estos festejos llenos de colorido y alegría. La muchachada, incluyéndome, corría paralela al suave desplazamiento de las carrozas tropezando con las personas y pidiendo a gritos a las jóvenes que viajaban en ellas que nos lanzaran serpentinas; las más de las veces nos complacían y regalalaban sonrisas y simpatías.

El más notable acontecimiento en la Alcalá fue la celebración del natalicio  de José Martí, patriótica tradición en nuestro pueblo. Las escuelas públicas y privadas, principales protagonistas, realizaban múltiples tareas de estudio y divulgación de su vida y pensamiento a la par que preparaban la habitual parada estudiantil. El 28 de Enero, pulcramente uniformados, una flor en mano, enarbolando banderas cubanas, letreros alegóricos y los estandartes y emblemas  de cada centro de estudio, marchaban los escolares, en algunos casos con sus bandas de música, acompañados de sus maestros, familiares y de la población que se les unía durante el trayecto. En nutrido torrente llegaban a la Alcalá donde el desfile alcanzaba el clímax de entusiasmo y solemnidad para dirigirse al parquecito “José Cadenas”, lugar en el que aún permanence desde 1940 el busto erigido al Maestro. Allí se le cantaba, se decían sus versos y poesías, personalidades del pueblo pronunciaban hermosas palabras en su honor. Tuve el privilegio de ser uno de los muchísimos estudiantes jovellanenses que en varias ocasiones depositó una flor ante el pedestal  de la figura que recuerda al hombre extraordinario que con los pobres de la tierra quiso su suerte echar.

Atraídos por comentarios acerca de sus poderes y significado sobrenaturales, en oportunidades nos aproximábamos a la enorme ceiba que  en aquellos tiempos se levantaba robusta y frondosa al doblar la esquina donde termina la Alcalá, a orillas de la Línea Habana, para ver ciertos objetos esparcidos alrededor del legendario arbol; “brujerías”  según decían, enigmas de los cuales debíamos manternernos alejados, pues algo de aquello podía dañarnos o tarde en la noche presentarse un “checherekú” para castigarnos al profanar el lugar, advertencias que venían de algunos de los propios muchachos de nuestro grupo, entre los cuales recuerdo  a  Marcial, Yayi, Pupi, Lalo, Emilio (este es otro Emilio). Muy impresionados, con mil conjeturas, nos marchábamos atemorizados del “misterioso” sitio, prometíamos no regresar, pero la curiosidad nos hizo incumplir tal promesa reiteradamente.

plaza jovellanos 10 Vista de la Plaza Gijón o Plaza Jovellanos. Final de la Avenida 10

Donde existiera aquella ceiba que quizás le hubiera podido brindar su hermosa presencia y protectora sombra se construyó un pequeño parque en homenaje a Don Gaspar Melchor de Jovellanos, ilustre político e intelectual que con sus ideas y su obra trascendió el tiempo y las fronteras de su país; nuestro querido pueblo lleva su nombre con orgullo hace 130 años. Esta personalidad nació en la ciudad de Gijón, provincia de Asturias, al norte de España el 5 de Enero de 1744. En su tierra natal se le quiere y se le honra de manera permanente. Son las razones para que localidades tan distantes, pero enlazadas por estos hechos, pactaran a través de sus respectivos gobiernos municipales la construcción en 1999 de la Plaza Gijón o Plaza Jovellanos, como se le denominó al parquecito que hoy indica el final de la Alcalá.

Con la desaparición del dominio colonial español a esta calle jovellanense, junto a muchas más, se les otorgó una nueva denominación, en este caso el de Máximo Gómez, tributo al Generalísimo del Ejército Libertador Cubano; sin embargo, incontables personas la continuaron llamando y aun la evocan por su designación original. Pero en la actualidad ni siquiera mantienen los nombres de los insignes patriotas y de otras figuras relevantes, hoy las calles de Jovellanos se identifican con números, símbolo de la despersonalización, guarismos desprovistos de significado. Hoy esa calle es  la Avenida 10, le quitaron su glorioso nombre. Se dice que fue medida organizativa para mejorar el funcionamiento del correo postal e identificar mejor las direcciones personales, de instituciones y establecimientos. De ser así, el endeble argumento se desploma al conocer ciudades de diferentes países que multiplican las dimensiones y la población de mi pueblo y conservan por siglos los nombres de sus calles, funcionan debidamente el envío y la distribución de la correspondencia y la rápida y exacta localización de cualquier dirección . Además,  con el paso del tiempo y el no disfrutar de la atención que antes se le prodigara, la Avenida 10 pierde progresivamente los saludables signos constructivos  que la distinguieron. 

Plano-Alcala-Coral-Gables Fragmento de un plano de Coral Gables elaborado por el autor

De cualquier forma, además de la famosa española y de la que así se llamara en mi pueblo, en Norteamérica, en la ciudad de Coral Gables, territorio enclavado en el Gran Miami, existe una calle Alcalá que es tan antigua como la propia localidad  de la que forma parte y, aunque no alcanza siquiera cien metros de largo, sólo tiene unos cuatro de ancho y está poblada por unas pocas casas y algunos árboles, más de una vez la he visitado,  recorriéndola, admirándola, disfrutando de su encanto.

Para mí y para muchos el nombre Alcalá significa permanente recuerdo a nuestra querida tierra y  a lo mejor de la herencia que nos legara la Madre Patria. La Avenida 10 de Jovellanos, a pesar de que diste de su anterior realeza, no dejará de ser siempre grandiosa.

* Comité Pro-Mejoras de Jovellanos :  Organización de ciudadanos que voluntaria y desinteresadamente aportaran recursos financieros e iniciaticas que  acrecentaron el progreso de la localidad durante la década de 1950. 

 

Galería de fotos

mirando-desde-alcala-2 Mirando desde la Alcalá hacia el oeste de la Calle Real, en dirección a la Fábrica de Sogas.
parqueo-patio-liceo En el patio del antiguo Liceo. Vista parcial del lugar en que se practicaran deportes, convertido en área de parqueo del hospital.
plaza Jov 13 Fernandito corretea por la Plaza Jovellanos.
alcala_coral_gables En la Alcalá de Coral Gables.
alcala_coral_gables2 La Alcalá de Coral Gables. Nace en Alhambra Cir. y termina, sin salida, en la SW 57 Ave (Red Rd).

Ignacio

Posted Abril 29, 2008 by Jorge
Categories: Jovellanos, La Gravi

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Ignacio López Trélles nació en Sancti Spíritus en 1879, provincia de Las Villas. Cursó estudios primarios en su ciudad natal. Hizo el bachillerato en el Colegio de Belén y posteriormente se graduó de Doctor en Farmacia en la Universidad de La Habana.

Ignacio Lopez TrellesSe radicó en Jovellanos en 1902. Su esposa Angélica Muñoz le dió cuatro hijos y creó su amada familia. En 1927, en la Farmacia “La Central”, de su propiedad, ubicada en Martí #67, desarrolló la fómula de una pasta dental que tras experimentarla por algún tiempo comenzó a comercializarla con éxito, abriéndose paso en el mercado por su alta calidad y buen precio. Nacía la Pasta Gravi, fruto del esfuerzo y la inteligencia de Ignacio y la participación de algunos de sus colaboradores.

La prosperidad del pequeño negocio creció. En 1934, dispuestos otros locales, iniciaron la fabricación de perfumería. En 1936 instalaron la planta de jabón y adquirieron mejores equipos para continuar a mayor escala la producción de la pasta dental y otros artículos.

Utilizaron  modernos métodos de organización y dirección de la producción, las ventas, la publicidad comercial y el control financiero. Una de las más importantes medidas impulsadas y dirigidas personalmente por el Doctor Ignacio López Trélles y su principal asociado, el Doctor José Manuel Cubas Herrera, fueron las Convenciones Anuales de la Gravi, en las que directivos, empleados y agentes discutían los resultados alcanzados y los proyectos de mejoras y ampliación de la producción y de los sistemas de ventas y publicidad.

Desde Marzo de 1932 el pujante negocio se constituyó en una sociedad regular colectiva denominada “Compañía Farmacéutica Ignacio López”. Mas tarde, el 12 de Octubre de 1943 se transformó en sociedad anónima bajo el nombre de “Laboratorios Gravi, S. A.”.

La fructífera vida de Ignacio legó a los jovellanenses la altísima distinción que significó la Pasta Gravi; los numerosos empleos con decorosos salarios en esta industria estimularon el desarrollo de la localidad. Como modesto homenaje a su memoria, una de las calles de nuestro querido pueblo llevó su nombre por mucho tiempo y en la Alcalá o Máximo Gómez, en la casa que habitara con su familia, se puso una placa que lo recuerda. El impacto de La Gravi, en realidad, trascendió a todos los cubanos.

Hoy reafirmo mis palabras a  sus familiares cercanos cuando les dije que: “…la historia de nuestro pueblo y la de Cuba no podrán ser escritas sin hablar de La Gravi y sus fundadores, en especial de aquella farmacia donde se produjo por vez primera la famosa pasta dental y de su creador…”, y continuaba expresándoles…” Me uno a ustedes para destacar los esfuerzos y la personalidad de tan sobresaliente jovellanense, como lo fue y lo es, a pesar de su temprana y repentina muerte en 1937, diez años después de fundar y echar lo fuertes cimientos de La Gravi, del Doctor Ignacio López Trélles”.

Ignacio, espirituano de nacimiento y jovellanense para siempre, será recordado por un pueblo agradecido de su obra.

Nota: Gracias por la ayuda a Alina e Ignacio.

Galería de fotos

Farmacia La Central

Desfile estudiantil el 28 de Enero de 1932 en homenage al natalicio de José Martí. Se observa la farmacia “La Central” de I. Lopez y arriba un letrero con el nombre Gravi; estaba situada en Marti numero 67 , esquina a Daniel González, al lado de la línea de ferrocarril, en el centro del pueblo. Propiedad del doctor Ignacio López Trélles, donde creara la famosa Reina de las Cremas Dentales.
(Foto e información facilitada for familiares de Ignacio)

Convencion GraviIntegrantes de la Primera Convención Nacional de Directivos, Vendedores, Empleados y Agentes de los Productos Gravi, orgullo de Cuba, gloria de Jovellanos. Sentados, al centro, los doctores Ignacio López Trélles y José Manuel Cubas Herrera. (Foto e información facilitada for familiares de Ignacio)

Calle Ignacio LopezCalle Ignacio López en Jovellanos. Sus límites en la calle José Cadenas y la línea Habana. Foto tomada desde la intersección con la calle Manuel Rubio, mirando al norte, hacia la línea Habana. Entre las familias que vivieron o aun habitan a lo largo de esta vía están la de Carmelina Hernandez, enfermera del hospital recordada por su eficiente y agradable trato a los pacientes, su esposo René, trabajador de La Gravi y sus hijos René y Renier, amigos de la infancia. También residieron allí Osvaldo Valencia, dulcero, chofer de alquiler que daba viajes a La Habana y después chofer de la ambulancia, hombre trabajador y de buen corazón, junto a su esposa Cármen Gómez, hermana de mi madre y sus hijos Ileana, Idania y Osvaldo, queridos familiares. Otras personas echaron raíces en tan apreciado lugar de mi pueblo y me complace recordarlas con afecto.

Poster de La GraviPoster de La GraviCarteles comerciales de La Gravi.

La calle Alcalá

Posted Febrero 12, 2008 by Jorge
Categories: Alcalá, Jovellanos

Desde los tiempos coloniales mi pueblo recibió una fuerte influencia española que, aunque más débil, persiste. No sólo su nombre, muchas de sus calles, establecimientos y otros lugares fueron designados en homenaje, por alusión a su similitud o alegoría, a personalidades y sitios de significado especial para los “peninsulares”.

Una de las vías más importantes y concurridas de Jovellanos se llamó “Alcalá” por años y todavía hoy la recordamos de ese modo. Se podría pensar que esa palabra  proviene del castellano, mas es de origen árabe y quiere decir “pabellón de cama”  (mosquitero) o “el castillo”.

La calle Alcalá, MadridEs notoria la utilización de este vocablo para consagrar municipios, pueblos, plazas, calles y otras partes de España y varios países. Por ejemplo: Alcalá de Henares, famosa ciudad cuna de Cervantes y Patrimonio de la Humanidad, ubicada en los alrededores de Madrid; Alcalá, municipio del Valle del Cauca, en Colombia; Alcalá de Cagayán, municipio de las Filipinas.

Esa expresión también es apellido de distinguidas personalidades del pasado y el presente en diferentes naciones. Pero el hecho de que se escogiera para designar una calle en punto tan distante de la península ibérica,  además de los antecedentes señalados, se lo atribuyo al propósito de perpetuar el recuerdo en  tierra cubana de la “Calle de Alcalá”, una de las más antiguas, populosas y la más extensa de Madrid, la capital de España.

Ella nace en La Puerta del Sol y se prolonga hasta  los accesos al Aeropuerto Internacional de Barajas. En su trayecto y cercanías están las  Plazas de Cibeles, Roma y la de la Independencia, en esta última se levanta la célebre  Puerta de Alcalá. Se añaden los Museos Naval, del Ejército y los famosísimos  del Prado y  Thyssen Bornemisza, el Parque del Retiro, el Palacio de los Deportes y la Plaza de Toros Monumental, varias estaciones del Metro de Madrid y muchísimos lugares más de especial interés. De tan renombrada calle se han escrito crónicas, relatos, poesías y canciones que la inmortalizan.

La calle Alcalá, JovellanosLa “Alcalá” jovellanense es más de diez  veces menor en longitud, su anchura más reducida y no cuenta con tan afamados lugares. Sin embargo, el enorme valor que atesoran cada una de sus cuadras, entrecalles y rincones sintetiza una parte importante de la vida y la obra de un pueblo, que valen tanto o más que las majestuosas plazas o museos, que las más colosales calles y avenidas.  Surgió en la etapa de conformación y crecimiento del caserío de “Bemba”, de la unión del Camino Real que lo atravesaba de este a oeste con el que conducía hacia el norte en dirección a “Cimarrones”(Carlos Rojas, querido territorio vecino). A partir de este punto se alinearon a ambos lados casas, comercios y otros pequeños negocios. En los años en que la localidad alcanzó la categoría de “villa” y se le otorgó su actual nombre, a este camino, convertido ya en próspera vía, se le concedió el de “Alcalá” en honor a su “madre o hermana mayor” madrileña.

Con el decursar del tiempo se afianzó su relevancia; entre sus edificaciones, algunas modernas para la época, se establecieron los órganos de gobierno y de orden público municipales, como el Ayuntamiento, sede de la Alcaldía, y la Jefatura de la Policía Nacional; también se radicaron las Oficinas de Correos y Telégrafos, de las Juntas de Educación y la Electoral, la Casa de los Veteranos de la Guerra de Independencia y la Oficina del Historiador de la Villa, los amplios locales de las sociedades Liceo y el Casino Español o Centro Gallego, la escuela pública intermedia “José Martí”, donde se impartía desde el kindergarten hasta sexto grado, la escuela privada “José de la Luz y Caballero”, en la que se estudiaba hasta el bachillerato, el Conservatorio de Música de Cuca y Chiquitica, la sede de la Iglesia Bautista, varios consultorios médicos y establecimientos comerciales de diverso tipo. Allí fue erigido el Hospital, la obra más importante emprendida en nuestro poblado por su altísimo valor social. Muy cerca se construyó el Acueducto.

Marcaban el final de la “Alcalá” las vías férreas del Ferrocarril Central. Estas fueron trasladadas hace años un poco más al norte, pero a unos pasos de su antigua ubicación continúan presentes el Molino Arrocero “Ignacia” y la subestación de electricidad, entidades situadas a orillas de la carretera que conduce a Carlos Rojas.

En la “Alcalá” abundan casas de vivienda, hogares de muchas familias, nuestra magnífica gente, su más valioso tesoro. Citaré apellidos y me disculpo por aquéllos que omita sin proponérmelo: Alba, Argaín, Ayoroa, Boloy, Brito, Cárdenas, Cayón, Curbelo, Fernández, Figueroa, Freire, García, Génova, Gómez, Hernández, Lamelas, Lima, López, Machado, Manzano, Marrero, Martínez, Mateo, Molero, Nodarse, Quintero, Reboredo, Reyes, Rodríguez, Santana, Tenreiro, Valdés, Vallina, Vázquez, Vilabrille y otros. Sin lisonjas afirmo que en su inmensa mayoría fueron y son personas decentes, trabajadoras, de elevadas cualidades morales, cívicas, religiosas, practicantes del amor al prójimo y el respeto al derecho ajeno, buenos vecinos; no dudo que como en todo rebaño existiera alguna “oveja negra”, yo no la conocí. Entre los que habitaron o aún viven en esa calle no escasearon los que se han destacado de manera especial por su sobresaliente aporte a la vida de mi pueblo, como el Doctor Ignacio López Trélles, fundador de “La Gravi”, el Doctor Calixto Machado Saragoza, uno de nuestros insignes médicos y muchos más. Todos merecen respeto, gratitud y ser recordados. 

Espacios memorables están muy cerca de la “Alcalá”, como el pequeño parque en honor al patriota José Cadenas, en calle de igual nombre, coterráneo que cayera en combate por la libertad en las cercanías de su pueblo durante la Guerra de Independencia. En este sitio se levanta un busto con la figura de José Martí, notorio tributo al Apóstol. Con el concurso de la ciudadanía que ayudó a financiar el proyecto, en otro punto no muy distante se edificó un parque de mayores proporciones  dotado de hermosa estatua de mármol con su pedestal que glorifica el nombre, la memoria y la estampa del jovellanense de singular entereza Domingo Mujica y Carratalá, el primer patriota cubano fusilado por los españoles en la Guerra de Independencia.

Esta es mi Calle “Alcalá”, en Jovellanos, provincia de Matanzas, Cuba; la “hija legítima” o “hermana de sangre” de la famosa española, cual no por pequeña y humilde es menos grandiosa.

En próximo artículo continuaré contándoles de la “Alcalá”.  Vea  en este Blog:  La Avenida 10

Galería de fotos (todas de relativa actualidad)

Parque Jose CadenasParque “José Cadenas” visto desde la acera del “Liceo” . Nótese detrás de la segunda luminaria el busto a nuestro Apóstol.  Desaparecieron los árboles que existían en cada vértice de su forma triangular, la rueda dentada del centro y el rosal que rodeaba la excelsa figura del Maestro. A la izquierda se observa una pared lateral de la vivienda que habitara con su familia nuestro eminente Doctor Gabriel Ferrer. Le sigue la de los Alpízar. El autor, junto a sus padres y hermanos, vivió en humilde casa de madera en esa cuadra al lado de nuestros apreciados vecinos: la viejita Rosa, “Nanita”(una de sus hijas) y “Lalo”(esposo de Nanita), junto a Caruca, Pancho y Solangel, sus hijos, amigos de la infancia, quienes residían en la casa contigua, en la misma esquina. También fue nuestro vecino inmediato el estimado Alfredo Arozarena, compañero de mi padre en “La Gravi”.

Hospital de JovellanosEl Hospital Civil de Jovellanos visto desde la acera  frente a la casa de los Lamelas, lado opuesto a la vivienda de los Boloy. En la actualidad esas instalaciones médicas se extienden por casi toda la “manzana” que ocuparan la Jefatura de la Policía, el Centro de Veteranos, las Juntas de Educación y Electoral y las áreas de Sanidad. Vale decir que algunos de los organismos desplazados ocupan mejores y más amplios locales  y otros han desaparecido. El jeep que se observa encima de la acera es el vehículo que se utilizaba como ambulancia. Lo que fuera la bodega de Roberto Boloy, en esa misma esquina, hace mucho dejó de existir.

Estatua de Domingo Mujica

En primer plano la Estatua de Domingo Mujica y Carratalá en el parque del mismo nombre, nuestro “Parque Grande”. Es evidente la necesidad de restaurar tan importante y querido monumento. Detrás se pueden ver: a la izquierda, arriba, el local  de la Logia Caballeros de la Luz ( perdón si esta no es su denominación), debajo existe un Policlínico Dental, inmediatamente detrás de la estatua hay un edificio de apartamentos, seguidamente una casa de dos plantas. En la de arriba vivió con su familia el señor Orlando Fernández, amigo de mi padre, quien también laboró en “La Gravi”. En la foto se observa parcialmente la glorieta.